Seréis como hombre

3 Respuestas

  1. Edesio Doreste dice:

    Añadiría la feminización masculina. También los hombres se alejan del diseño que respondía a una masculinidad hegemónica tradicional. El manido empoderamiento de las mujeres, para dotarlas de las herramientas necesarias para que puedan superar alguna condición de vulnerabilidad, nace de un razonamiento perverso. La supuesta debilidad de la mujer, esconde la propia naturaleza humana. En los seres humanos, veintidós pares de cromosomas, llamados autosomas, tienen el mismo aspecto tanto en hombres como en mujeres, sólo los cromosomas sexuales, son diferentes. Hombres y mujeres, somos esencialmente iguales, diferenciados únicamente por la sexualidad («XX», el cromosoma sexual de la mujer, y «XY» del hombre). Pretender una alteración de la naturaleza, en aras de la igualdad, provoca fracturas entre los diferentes grupos de razas o sexos. Diana Ross, convenció a Michael Jackson de que para triunfar en la sociedad blanca tenía que parecer blanco. No valoró los destrozos físicos y mentales que le acarreó. Una deriva más de la ideología «woke», sinónimo de políticas de izquierda que abogan por la equidad sexual, racial y social, hija de la corrección política que pretende borrar el pasado para un nuevo futuro. Solo queda sobrevivir. Gracias y saludos,

  2. Susana dice:

    «los viejos, restrictivos y dolorosos roles de género” no impidieron que nuestras abuelas y antepasados fueran razonablemente felices. La pregunta es si lo son ahora. Un saludo

  3. Fermín dice:

    El feminismo es un fenómeno interesantísimo. Durante millones de años los roles de género de nuestros ancestros estuvieron rígidamente establecidos por la biología. Pero llegamos al siglo XVIII, empieza a surgir la oportunidad de cuestionar estos roles y nace el feminismo. Ahora en el siglo XXI las mujeres están más formadas académicamente, más amparadas ante la ley y mejor consideradas socialmente. Por supuesto pueden llegar a cualquier puesto de liderazgo al que pudiera llegar un hombre.

    Es como si durante millones de años las mujeres hubieran sido mujeres, pero todo ese tiempo lo que de verdad querían es ser hombres, y cuando tuvieron la oportunidad lo hicieron. Ellas desean todo atributo característico de los hombres, quieren ser hombres más que los hombres mismos. Pero aún queda mucho camino por andar. Aunque aparentemente en el primer mundo todo les beneficia, los mejores científicos, ajedrecistas, empresarios, etc, siguen siendo hombres. Y eso les frustra, sienten que se las está oprimiendo y buscan explicaciones, que si el patriarcado, los estereotipos, la falta de referentes …

    Nadie desea ser hombre más que ellas, nadie lo merece más que ellas, y sí, están siendo oprimidas, pero están errando el tiro. No las oprime el patriarcado o los estereotipos. Vivimos en un mundo en que no se reconoce a las mujeres el derecho fundamental de ser hombre y esa es la injusticia. Las mujeres quieren ser osadas, fuertes, insensibles, poderosas, competitivas, vigorosas, pero llegan al mundo y se las deja sin las herramientas para ello.

    La desigualdad hormonal es la injusticia. El prejuicio de que cada cual tiene que apañárselas con las hormonas que le tocan al nacer. Las mujeres deberían tener los mismos derechos que un hombre. ¿Por qué no se las hormona igual? Esta injusticia tiene que acabar. Ley de igualdad hormonal ya. Las mujeres tienen derecho a disfrutar de la testosterona en dosis masculinas y ser lo que siempre ha querido ser, fuertes, osadas, vigorosas, competitivas … Exijo justicia. Ley de Igualdad Hormonal. ¡Ya!

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