No hay ética sin estética. Entrevista en dehumano.com

Kipling decía que las palabras constituían la droga más potente que la humanidad había inventado. Al margen del lector ¿por qué escribe?
Porque es lo único que hago bien. Para todo lo demás soy un desastre. He tenido mucha suerte de poder “vivir del cuento” en el más literal sentido de la palabra. No sé que hubiera sido de mí sin esta vocación.

El amor conserva la belleza y aun siendo perecedera, reside en los ojos del que la mira. ¿Usted dónde la encuentra?
El truco está en encontrar belleza en lo menos obvio. Es muy fácil encontrar belleza en una cara bonita, pero es igualmente engañoso. No me gustan las cosas fáciles u obvias. Siempre me ha gustado mirar que hay detrás de las máscaras. Allí encuentra uno muchas sorpresas, algunas verdaderamente maravillosas.

”La felicidad es esa zanahoria al final de un plato que nunca alcanzamos”

Para mi hay gente que es tan inteligente que aprende de los demás. ¿Cuál ha sido la mejor lección que la vida le ha dado? 
La mejor tal vez sea aprender que nada es irremediable. Cuando uno es joven piensa que todo es para siempre. El amor, la salud, la felicidad. Luego viene el shock de descubrir que no lo es. Por fin, con los años se aprende que todo puede ser reconducido si uno tiene voluntad y paciencia.

“La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos” (Antonio Machado) Si le preguntara… ¿cuál cree que es el sentido de la vida?
Una respuesta cínica es que la vida es matar el tiempo (trabajando, amando, buscando, etc.) hasta que el tiempo lo mata a uno. Una respuesta optimista es decir que la vida tiene, exactamente, el sentido que uno le quiera dar…Pero hay que currárselo.

Nos seguimos dañando por el color de la piel, la bandera o religión ¿por qué cree que los seres humanos no logramos ponernos de acuerdo? 
Es nuestra naturaleza. El ser humano es capaz de todo lo mejor y de todo lo peor. Es así y no conviene olvidarlo para no ir por ahí llevándose desilusiones cada dos por tres.

“Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre” Albert Einstein. ¿Cuál es la suya como artista? 
Para mi la elegancia es importante. Igual que lo son las formas. No hay ética sin estética.

Creo firmemente que la felicidad es una decisión y sobre todo una actitud ¿de qué depende la suya? 
Hace años que no persigo la felicidad. Esa es la mejor manera de no serlo. La felicidad es esa zanahoria al final de un plato que nunca alcanzamos porque avanza al mismo paso que nosotros. Hay que perseguir otras cosas. La serenidad, por ejemplo; la capacidad de disfrutar el momento; la satisfacción de lograr un objetivo, etc.

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