Me paso la vida reescribiendo

¿Habría gente dispuesta a asesinar a Carmen Posadas? A priori parece que no, porque la escritora se mantiene fiel a sí misma; a su elegancia y a su conversación, abierta a cualquier tema que se le plantee, con acento uruguayo.

Invitación a un asesinato. Con un título así, el libro no necesita marketing para los amantes del suspense. ¿Se lo leerán de un tirón?

Ésa es la idea, pero me costó bastante encontrar el título. O lo tengo desde el principio o no se me ocurre hasta el último minuto, cuando el libro está en las máquinas y me llaman de la editorial.

El humor sobrevuela en toda su obra. Parece que era territorio comanche para las mujeres…

El humor en España está considerada como algo de segunda categoría, aunque la obra máxima literaria, El Quijote, tenga humor desde la primera página. Y también parece que es una cosa de hombres, es curioso.

¿A qué se debe esta etiqueta masculina?

Creo que tiene que ver con una cierta forma de machismo. No soy feminista pero me da la sensación, como comentaba antes Belén Galindo, que se considera un síntoma de inteligencia, y que los hombres piensan que les es propia.

Una de las lectoras de su página web se refiere a su obra como «alta costura literaria». ¿Tan fino hila Carmen Posadas?

Me encanta esa definición porque cuido mucho los detalles. Si escribo una novela policíaca preparo mucho el final, porque como lectora me molesta quedarme hasta las cuatro de la mañana y que luego la resolución del enigma sea una estupidez. Procuro que, si hago una novela de suspense, no hacer trampas y que el final sea bueno.

Suena fácil, pero otra cosa es lograrlo…

Me paso la vida reescribiendo. El 10% del tiempo de la novela lo dedico a escribir y el 90% a reescribir, para afinar y que el final quede lo más redondo posible. También cuido las cosas que dan color, como que cada personaje hable de una forma muy reconocible.

El suspense está presente en muchas de sus obras. ¿Ahora mismos los suecos son los reyes del género?

Hay cosas muy interesantes en la literatura sueca pero creo que le falta un ingrediente fundamental del que hablábamos antes, el humor. Por eso los ingleses son los maestros de la novela policíaca, que sirve como espejo de la sociedad que retrata. En este libro se habla de temas bastante duros, como de niños robados en maternidades, adopciones que fracasan, eutanasia, homosexualidad…

También es habitual en las librerías por sus obras infantiles. La última, Mi primer libro sobre Machado, acerca la figura del poeta a los más pequeños. Sin embargo, poesía e infancia no suelen ir de la mano…

Era un reto, por lo que dices, recuerdo que de pequeña la poesía me parecía de cursis y ñoños. Quería acercar este personaje a los niños y luego hacer una biografía, pero la suya tiene muchos elementos resbalosos, su vida es muy políticamente incorrecta. Se casó con 35 años con una niña de 14, y su mujer murió a los dos años, es una historia muy triste.

¿Machado es su poeta de cabecera?

No leo especialmente poesía, y sólo he escrito un versito en mi vida. Pero sí que es verdad que mi iniciación en la poesía fue a través de Machado, pertenezco a esa generación que lo conoció a través de la canción de Serrat.

Imparte, junto a su hermano Gervasio, talleres de escritura online. ¿Es fácil enseñar un oficio tan artesanal desde el ciberespacio?

Hemos querido hacer un taller literario utilizando todas las herramientas de Internet, que son muchas y muy útiles. Por ejemplo, si dices cómo se crea un personaje hay un link con un video en el que Borges cuenta cómo lo hace él. Esas herramientas no son posibles en clases presenciales y lo enriquecen.

¿Cuándo ve que un alumno está bien encaminado en la escritura?

Como todo en la vida tienes que tener un cierto don, se tiene o no se tiene. Pero el oficio se puede aprender y queremos enseñar a que acorten el camino. Tradicionalmente el escritor aprende leyendo, es fundamental. Pero es muy distinto leer como un lector que leer como un escritor, y enseñamos esto último. Fijándose en por qué este escritor utiliza tal verbo, adverbio… Enseñamos a hacer la autopsia de una obra para que el alumno vaya espiando desde dentro.

Imagínese que está sentada frente a su ordenador, para escribir un artículo, por ejemplo en El Semanal. ¿Qué le ronda por la cabeza que necesita expresar?

Siempre escribes de cosas que te atraen o de disparates. Ahora lo último que he escrito es sobre la niñitis aguda: parece que los niños son el universo de todo el mundo, y si no estás todo el día haciendo «cuchi cuchi» eres rarísimo, pero en mi época a los niños no nos daban mucha bola.

¿Como abuela, cómo afronta la relación con su nieto?

No soy nada partidaria de lo que dicen de «A mis hijos les he educado, a mis nietos los voy a maleducar». Me parece una faena para los padres, cuando mi suegra me decía eso la quería matar, porque hacías el trabajo y luego ella le daba chocolate… Así que pienso colaborar con los padres.

¿Carmen Posadas se entretiene con un poquito de cotilleo televisivo y en las revistas, o este género le produce sarpullido?

Hay partes del marujeo que me divierten y otras que me espeluznan. Tengo alergia a Gran Hermano, Operación Triunfo… pero de repente me quedo colgada con Sálvame, me parece horrible pero a veces me engancho.

¿El glamour pierde brillo con la crisis?

No. Pensé que la crisis iba a servir para poner en orden las prioridades y olvidarse de la riqueza, pero sigue en auge.

Cuando lee sobre gente que conoce, con la que ha frecuentado cenas y fiestas, ¿el papel couchédistorsiona mucho a la jet set?

Antes, cuando no había esta sobredosis de revistas, la gente no era exactamente igual a como aparecía en ellas. Pero ahora hay muchas personas que se han convertido en personajes, y el personaje se ha comido a la persona; cuando la ves es peor que en la revistas, muy artificial y banal.

Algún día tendrán que poner los pies en la tierra.

Tarde o temprano tendrán que cambiar porque es muy decadente. En la vida hay movimientos cíclicos, cuando lleguemos al paroxismo de superficialidad y banalidad volveremos a postulados más serios, aunque no sé si me va a coger muy vieja…

¿Y cómo se protege frente a esta banalidad?

Soy una persona muy solitaria, la mayor parte del día lo paso sola. Cuando voy a ese mundo es como ir al zoológico, y luego vuelvo a mi casa, a mis libros.

Contenido relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.Pulse aquí para conocer nuestra Política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies