Carmen Posadas defiende las novelas históricas escritas de manera ´honesta´.

La escritora Carmen Posadas ha defendido hoy las novelas históricas que están escritas de manera «honesta», porque algunas cuentan unas «milongas horrorosas» y el lector no llega a aprender nada de la historia real.

En una entrevista antes de presentar en Logroño su novela «El testigo invisible», Posadas (Montevideo, 1953) ha explicado que con esta obra ha pretendido «contar la verdadera historia» del trágico final de la dinastía Romanov.

La autora uruguaya se trasladó a Madrid en 1965 y, posteriormente, ha vivido en Moscú, Buenos Aires y Londres, ciudades en las que su padre ocupó cargos diplomáticos.

Fue en Moscú donde, en 1972, contrajo matrimonio por primera vez en la iglesia de las Colinas de Lenin y, cumpliendo una tradición soviética, depositó su ramo de novia en el mausoleo de Lenin.

En la época que residió en la ex Unión Soviética pudo conocer las «numerosas» leyendas que circulaban sobre la muerte del zar Nicolás II, su esposa Alejandra y sus cinco hijos, asesinados durante la revolución bolchevique.

«El testigo invisible» de aquella matanza es Leonid Sednev, deshollinador y más tarde pinche de cocina, quien tenía quince años la noche del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares asesinó a la familia imperial rusa.

Leonid, el único superviviente de la tragedia, pudo fallecer después en las purgas de Stalin o trasladarse a vivir a Sudamérica, donde lo ha situado la ficción de Posadas, como un anciano moribundo que recrea su vida en sus últimos días.

En el norte de Uruguay, ha explicado, existe un pueblo formado por una colonia de inmigrantes rusos que llegaron después de la revolución y, a día de hoy, conservan su idioma y costumbres, además de la tipología de sus casas de madera de colores, lo que «da la sensación de estar en Siberia, en vez de en Sudamérica», ha dicho.

Ha dicho que quería «contar la parte real» de este episodio de la historia rusa y, para ello, ha empleado dos años de investigación «apasionante», durante los que ha tenido acceso a documentos inéditos de los Servicios Secretos Británicos y a textos como los diarios privados del zar y sus hijas.

Carmen Posadas, ganadora del Premio Planeta 1998 por «Pequeñas infamias» y autora también de las novelas históricas «La cinta roja» y «La bella Otero», cree que «a la gente le gusta aprender pasando un buen rato».

Por ello, considera que «si uno escribe novela histórica, debe ceñirse a los hechos reales» o, de lo contrario, optar por personajes de ficción, que es «más honesto».

fuente: eldia.es

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