«Se ha instaurado una implacable inquisidora: la corrección política»

La escritora Carmen Posadas se convirtió ayer en la segunda mujer, tras la historiadora Enriqueta Vila, en obtener el premio Joaquín Romero Murube, que celebró ayer su XVII edición con una cena en la Casa de ABC de Sevilla. La escritora uruguaya nacionalizada española recibió el galardón de manos de la presidenta editora de ABC, Catalina Luca de Tena, durante un acto al que asistieron numerosas personalidades del mundo de la empresa, la cultura, el deporte y la política.

Carmen Posadas se hizo con este premio, que organiza ABC y patrocina CaixaBank, por el artículo «De lo que aprendí de Sevilla persiguiendo sombras», publicado en XL Semanal el 20 de noviembre de 2016 y en el que abordaba algunos aspectos de la esclavitud en la ciudad, con referencias a la Hermandad de Los Negritos y la «tolerancia» de la sociedad sevillana del siglo XVII hacia los esclavos, hechos que descubrió durante la documentación de su novela «La hija de Cayetana», sobre la esclava negra que adoptó en el siglo XVIII la decimotercera duquesa de Alba.

Hay que recordar que el Romero Murube premia artículos sobre Sevilla publicados en periódicos y revistas en español. En esta XVII edición se alzó como ganador el artículo de Carmen Posadas por decisión de un jurado que estuvo formado por Rafael Atienza, marqués de Salvatierra y teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Ronda; Antonio Burgos, de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras; Rafael Herrador, director territorial de CaixaBank; el escritor y periodista Francisco Robles; y Enriqueta Vila, de las Reales Academias de la Historia y Sevillana de Buenas Letras, que actuó como presidenta.

Antes que Carmen Posadas, recibieron este premio Ignacio Camacho, Manuel Ramírez, Antonio Burgos, Joaquín Caro Romero, Francisco Pleguezuelo, Carlos Colón, Arturo Pérez- Reverte, Juan Manuel de Prada, Carlos Herrera, Manuel Alcántara, Alberto García Reyes, la mencionada Enriqueta Vila, el historiador británico recientemente desaparecido Hugh Thomas, Francisco Robles, Javier Cercas y José Antonio Gómez Marín.

La presidenta editora de ABC reivindicó en su intervención el valor del periodismo frente al sensacionalismo y la falsificación de los hechos. «Juntar palabras y contar historias es para todos los que hacemos ABC un acto de responsabilidad, pero también un acto apasionado», una forma de contar los hechos con «veracidad, pero también con mesura, para invitar a la reflexión, y nunca a la agitación».

«El arte de la escritura»

En ese sentido, recordó que ABC de Sevilla convocó este premio para «reconocer el trabajo de quienes tratan de conservar en las páginas de los periódicos el arte de la escritura» y se refirió a la nómina de ganadores del galardón a quien ayer se incorporó Carmen Posadas, de quien señaló que colabora con ABC y XL Semanal. Sobre el artículo, Catalina aseguró que se trata de un «manual de instrucciones del mejor periodismo de investigación a través de hermandades, hospitales y vericuetos sevillanos, que llevó a Carmen Posadas a atar los cabos de una historia desconocida».

La escritora recibió el galardón «feliz, honrada y emocionada» y tuvo palabras para Enriqueta Vila «la única mujer premiada hasta ahora», aunque dejó claro que eso no suponía ningún discurso feminista, ya que no cree que la situación de la mujer se modifique «cambiando los semáforos de peatones para que aparezca una mujer en vez de un hombre».

Este tipo de ejemplos forman parte sobre algo sobre lo que quiso alertar ayer Carmen Posadas y que definió como una «implacable inquisidora» que se ha «instaurado las sociedades de todos los países avanzados que impide que uno diga realmente lo que piensa»: la «corrección política». En esa batalla contra la corrección política, la escritora señaló que «jugamos con una clara ventaja: el espíritu mismo del ABC» y las tres palabras que, en su opinión, lo definen: «liberalismo, humanismo y rigor».

Por su parte, Rafael Herrador, hizo hincapié en que este premio «se ha consolidado como referente». Sobre el artículo, señaló que la autora descubrió en Sevilla documentándose para su novela «una historia de generosidad y tolerancia, características que esta ciudad arrastra desde hace siglos». El alcalde, Juan Espadas, dio las gracias a la escritora por «esta carta de amor a Sevilla», una ciudad que «ha hecho de la tolerancia y calidez de su gente su principal seña de identidad», y quiso tener un «recuerdo» hacia el añorado Santiago Castelo, así como a la familia, amigos y compañeros de ABC.

>> Leer noticia en abc.es <<

 

Contenido relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *