El síndrome de Rebeca. Ed. Planeta. 2014

El libro clave para desterrar a los fantasmas de nuestra vida amorosa.

¿Cree que el pasado sigue condicionando su presente? ¿Siente que el recuerdo de un antiguo amor se hace patente en su nueva relación? De hecho, ¿le resulta inevitable comparar a su actual pareja con la anterior? ¿Acaso añora actitudes o comportamientos concretos de su ex? Si se está planteando seriamente estas preguntas es porque el sutil fantasma de sus amores pasados sigue planeando a diario sobre el actual… Está sufriendo, casi con total seguridad, el síndrome de Rebeca. Pero, ¿en qué consiste ese dichoso síndrome? En pocas palabras: Rebeca es el espectro del pasado sentimental que nunca termina de evaporarse, el hecho de que uno o varios amores previos condicionen otros posibles enamoramientos, de que limiten en cierto modo las relaciones futuras. Carmen Posadas se vale de experiencias contrastadas y de su ingeniosa habilidad narrativa para realizar un detallado estudio sobre el tema en cuestión.

«Si usted es uno de los felices (y raros) mortales que no han sufrido un fracaso sentimental ni han tenido nunca una relación con alguien que haya pasado por ese trance, este libro no es para usted. Ciérrelo, dese una palmadita en la espalda y felicítese calurosamente. Es usted un espécimen casi único».

Con la elegancia, humor y agudeza psicológica que caracterizan a la autora, ha escrito un tratado para ayudar a todos a ahuyentar esos inoportunos y pesados fantasmas. Es, por tanto, lo que podría darse en llamar un cazafantasmas. Y su objetivo es claro:
ayudarle a ser feliz, mientras se entretiene y se divierte leyéndolo. ¿Cómo? Adiestrándole en la localización y clasificación de dichos fantasmas para desterrarlos de su pasado, para exterminarlos definitivamente. Para ello se vale de la inestimable ayuda de Daphne du Maurier y de los principales papeles que se desarrollan en Rebeca, su espléndida novela, ejemplos evidentes y a la vez prácticos del molesto síndrome.

«¿Así que pensó que una vez desligado de esa relación fallida podría empezar a vivir de nuevo como si nada? Grave error: no se puede borrar de un plumazo todo un pasado».

Para que el método resulte eficaz se hace necesario dibujar los prototipos de afectados asociándolos a cada uno de los personajes de la novela. Identificarse con cada modelo y su comportamiento emocional supondrá poder descubrir los particulares fantasmas que le bloquean: el señor Maxim de Winter, o los que se enamoran de alguien muy diferente a su amor anterior; la señora Danvers, o los que buscan repetir; y la nueva señora de Winter, o los que sufren los fantasmas ajenos. La mayoría de los aquejados por el síndrome de Rebeca actúan o sienten de manera similar a la de estos tres personajes. Aunque se haya basado en infinidad de declaraciones y entrevistas personales, la autora se aleja de cualquier especial uso o lenguaje científico para presentar sagaces conclusiones. Sus planteamientos, si bien poco convencionales, ofrecen razonamientos realmente inteligentes, ingeniosos y cercanos. Cargados de gran sabiduría.

«Nosotros no queremos regodearnos en sufrimientos anteriores ni intentar averiguar por qué terminó aquel amor. Eso pertenece al pasado, y no sirve de nada hacer cábalas sobre algo que está muerto. Lo que yo le propongo es diferente. Quiero que dé conmigo un pasito para atrás, que vuelva a recrear aquella otra relación amorosa. Y que la mire con lupa, o sea, desapasionadamente, como un entomólogo».

Antes de enfrascarse de lleno en esta completa guía, sería conveniente plantearse algunas cuestiones más que ratifiquen su propensión al síndrome de Rebeca, y por tanto, al mantenimiento, intacto, de algún fantasma… ¿Cree usted posible una reconciliación con su ex? ¿Considera aquella ruptura como un fracaso en su vida? ¿Se siente todavía culpable? ¿Fue una separación muy traumática? ¿Le resulta casi imposible la idea de comenzar una nueva relación? ¿Teme de nuevo equivocarse y volver a tener los mismos problemas? ¿Le gustaría poder dar marcha atrás en el reloj? Si las respuestas son mayoritariamente afirmativas, no lo dude, debe continuar con la lectura de este libro. Ya es hora de desengancharse por completo de aquel amor cuyas poderosas huellas todavía le asedian.

«Ya sabe lo que dicen los chinos: «El amor es como la porcelana, si se estrella contra el suelo, tal vez se pueda volver a componer, pero es seguro que nunca más podrá contener perfume en su interior». Los chinos son muy sabios. Piense si realmente le conviene este «volver, volver»… a algo roto».

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