Daniel ´El mochuelo´, niño sabio de ´Las ratas´; Quico, el pequeño de ´El príncipe destronado´; Paco ´El bajo´, de ´Los santos inocentes´ o Cipriano Salcedo, figura argumental de ´El hereje´ siguen resonando en el imaginario colectivo de los lectores de Miguel Delibes y ayer cobraron esencial protagonismo en la Real Academia Española. Son personajes clásicos del reino novelesco del escritor vallisoletano que ayer dejaban sentir su impronta evocadora entre los 500 invitados a la sesión de honra a su figura. Acudió una nutrida representación institucional y del mundo de la cultura, así como familiares y fieles lectores del escritor en un homenaje plagado de referencias a la sencillez de sus planteamientos vitales y al modo en que se relacionó con su entorno a través de las letras. Del ámbito político nacional asistieron el presidente del Congreso, José Bono; la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde y el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, así como el diputado socialista vallisoletano, Mario Bedera acompañados por el delegado del Gobierno en la comunidad, Miguel Alejo. La ceremonia contó también con la presencia del presidente de la Junta de Casilla y León, Juan Vicente Herrera y la consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, así como el viceconsejero Alberto Gutiérrez Alberca. El presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago complementó la representación regional. La provincial corrió a cargo del presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano, y la local, a cuenta del alcalde Javier León de la Riva, que estuvo acompañado por la concejala de Educación, Ángeles Porres y la de Cultura y Turismo, Mercedes Cantalapiedra. Las letras de de la región se dejaron ver en la institución de la lengua de la mano del poeta leonés, Antonio Colinas y el escritor José María Merino. También se sumaron al homenaje el poeta vallisoletano Eduardo Fraile y el zamorano Jesús Hilario Tundidor, así como Esperanza Ortega y Antonio Piedra junto al director de EL NORTE DE CASTILLA, Carlos Aganzo y el director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, además de Ramón García, amigo y biógrafo del narrador.
Del mundo universitario acudieron al homenaje la directora de la Cátedra Miguel Delibes, Pilar Celma; el rector de la Universidad de Valladolid, Evaristo Abril y los ex rectores Jesús Sanz Serna y Fernando Tejerina. Del panorama literario nacional se dejaron ver Antonio Gómez Rulfo, Carmen Posadas, Boris Izaguirre, Juancho Armas Marcelo, Antonio Gala y Nativel Preciado, entre otros. El presidente del Consejo de Administración de Vocento, Diego del Alcázar, estuvo también presente en el homenaje.
Antes de sentarse en la bancada que acoge a los 41 académicos de número de la Real Academia, charlaban en uno de los salones anejos Álvaro Pombo, José Luis Sampedro, Mario Vargas Llosa, el subdirector de la RAE, José Antonio Pascual y Carmen Iglesias. Durante los discursos, el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte, se ubicó junto a su amigo, el también literato y miembro de la RAE Javier Marías. En las últimas filas del salón de actos se encontraba el periodista José Luis Gutiérrez y el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios, Ignacio Buqueras. Hasta setenta miembros de la familia Delibes acudieron a un acto en el que, a las 18.30 horas, sesenta minutos antes de que se abrieran las puertas de la institución académica, varias decenas de personas hacían cola para acceder al recinto donde se iba a honrar al novelista vallisoletano. Eran, en su mayoría, socios de la Fundación Pro Real Academia, que financian con su cuota actividades para promover el uso de la lengua española por el mundo. A todos ellos, además de su apego al buen uso del idioma les unía el gusto por la literatura de Miguel Delibes y su manera de interpretar el mundo.
fuente: http://www.nortecastilla.es/v/20100416/cultura/tributo-lujo-sencillez-20100416.html http://www.hoy.es/v/20100416/sociedad/salon-noble-quedo-pequeno-20100416.html |