Mi espantoso cerebro de reptil

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3 Respuestas

  1. susana dice:

    Tengo una revista que compro de vez en cuando para llenarme la cabeza de tonterías y no pensar tanto. Un saludo

  2. Pues sí, debe ser algo normal. A mí me pasa con las lecturas. Fui una niña repipi que tenía como un tesoro un ejemplar de la Iliada (supongo que adaptado a niños). Fui una adolescente repipi cuya heroína era Antígona. Fui una joven repipi que memorizaba textos de Shakespeare y de teatro en verso del Siglo de Oro (y poemas como los que intercalaba María de Zayas en sus Novelas Amorosas y Ejemplares). por cuestiones de estudios y trabajo tuve que empaparme libros terriblemente densos y aburridos. Así que entre el Locoonte de Lessing y la Aestjetica de Gottlieb Baumgarten tenía que intercalar novelas románticas de ínfima calidad literaria , por mera supervivencia. Y en algunos momentos se convirtieron en una droga dura. Ahora estoy jubilada por enfermedad y mezclo novela negra y policiaca con Antropología y divulgación científica. Y sin remordimientos. Saludos

  3. Almudena dice:

    Tengo que decir que yo tb me sorprendo por las cosas que leo a veces, jajaja… Llego tan cansada del trabajo que como le compro a mi suegra las revistas del corazón, yo las echo un vistazo los días de diario que las tengo hasta que se las doy y a veces me sorprendo como tú por los famosos que eligo para detenerme a leer pq normalmente no me caen bien. Así que, sí puedo decir que me pasa lo mismo. Un saludo

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