Libros, libros, la magia de los libros

Si septiembre es el mes de los huracanes en Miami, noviembre –por el prodigio de las letras– transforma el centro histórico, Downtown, en paraíso. Así definió Jorge Luis Borges el paraíso: una biblioteca infinita.

La edición del 2017 de la Feria del Libro de Miami reúne a unos 500 escritores y miles de libros. A diferencia de otras ferias, la nuestra se caracteriza por la representación iberoamericana que bien podría ser la de mayor trascendencia en el país. Incluye a Colombia, Cuba, España, México, República Dominicana, Venezuela y, claro, Estados Unidos, el segundo país hispanohablante.

Mención aparte merece la conmemoración del medio siglo de la publicación de Cien años de soledad, obra emblemática del realismo mágico y una de las más importantes de todos los tiempos. Hay una anécdota curiosa. La editorial Seix Barral de Barcelona devolvió el manuscrito con la nota: “Creemos que esta novela no sirve”. García Márquez la envió a Editorial Sudamericana de Buenos Aires. El editor no precisó terminar de leerla para saber lo que tenía en las manos. Le bastó, dicen, la frase de apertura: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

Un glosario mínimo

Milán Kundera señaló que la novela es una larga definición de una o dos palabras. Contagiado de semejante pensamiento no pude sino imaginar la Feria como un diccionario, y me puse a elaborar uno basado en la obra de algunos participantes.

Amistad. Hay una teoría infalible sobre la amistad: Siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo. Carmen Posadas.

Besar. Entonces me besaba y yo creía bailar al filo del desmayo. María Dueñas.

Camino. Uno tiene que ir por la vida intentando mantenerse saludable, siendo feliz como se pueda y buscando hacer lo que se quiere. Patti Smith.

Emigrar. Aprendí pronto que al emigrar se pierden las muletas que han servido de sostén hasta entonces, hay que comenzar desde cero, porque el pasado se borra de un plumazo y a nadie le importa de dónde uno viene o qué ha hecho antes. Isabel Allende.

Practicidad. Es más fácil ponerse chancletas que alfombrar el mundo entero. Al Franken.

Ridiculez. No hay que tener un título de Harvard para saber que la idea de verdades alternativas es ridícula. La mentira es la mentira. Dan Rather.

Vitalidad. Había perdido en la espera la fuerza de los muslos, la dureza de los senos, el hábito de la ternura, pero conservaba intacta la locura del corazón. Gabriel García Márquez.

Aunque la Feria se centra en el campus del Miami Dade College, la fiebre se propaga a toda la ciudad, al Teatro Olympia, al Café de Books & Books en el Adrienne Arsht Center y al muy bohemio club Chat Noir que escenificará el 15 de noviembre una lectura dramática de Neruda con Jazz. Hablando de Neruda, nada más adecuado para terminar que una perla sacada del libro Los versos del capitán, sacada con alevosía como definición.

Imprescindible: Quítame el pan, si quieres, quítame el aire, pero no me quites tu risa.

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