“Las armas de mujer son un símbolo de inteligencia”

En un tiempo de pantallización en el que se ha convertido en corriente hablar de avatares y fake news, la escritora Carmen Posadas nos devuelve al pasado más reciente de España, un tiempo en el que los miembros de la socialité inventaron y practicaron aquello de aparentar lo que no se es y crear personajes de oro sobre antecedentes de barro. Y así teje la autora en La maestra de títeres una tela de araña de situaciones y personajes reales y reconocibles y otros ficticios que recorren los herméticos años 50, la explosión de los 70 y se adentra en el presente a través de la mirada de tres mujeres de una misma familia. Beatriz Calanda, esplendorosa en los años de la Transición, articula esta trama demostrando cómo la frivolidad y las armas de mujer pueden ser de lo más práctico, siempre que se utilicen con inteligencia.
No sé si es ortodoxo empezar la entrevista preguntándole quién es en la realidad Beatriz Calanda, pero, allá va. ¿Qué mujer de la alta sociedad se esconde tras ella?
Bueno, a mí lo que me interesaba era hacer un retrato de España en el presente, en la Transición y en la posguerra. En la novela aparecen tres mujeres en tres épocas distintas que representan los prototipos de cada momento. Beatriz, el personaje que articula la novela, pertenece a ese grupo de personas en auge a finales del siglo XX que vive de vender su imagen. No es nadie en concreto, pero sí se identifica en muchas cosas con personas que el lector va poder reconocer. De unas he tomado su aspecto físico; de otras, episodios más personales… al final es un collage de muchas.
Acostumbramos a ver a muchas señoras de la jet set en maravillosos reportajes en la prensa rosa, pero ¿qué hay detrás de todo ese relumbrón?
En el fondo son personas que tienen que inventar su currículum. La verdad suele ser bastante más aburrida y hay que adornarla. Esto antes era fácil porque nadie iba a mirar en internet quién eras o de dónde venías, pero curiosamente ahora, en la época de las fake news, lo único que tienes que hacer es repetir una mentira muchas veces y, como decía Joseph Goebbels, se convertirá en verdad. Todo ese tipo de personas fabrican su personaje y, como dice Beatriz Calanda, la verdad no existe, la verdad se fabrica.
En su caso, ¿ha comprobado lo que la Wikipedia dice de usted?
Sí, claro. Pero no he tenido que editarlo porque no había ninguna razón para hacerlo. También he consultado las entradas de otras muchas personas que dicen cosas palmariamente falsas y me divierte mucho ver cómo alguien se inventa su propia biografía.
Al final, hoy en día todos creamos nuestros propios personajes en las redes sociales. Estas herramientas quizá han popularizado lo que antes solo unos pocos podían hacer al exponerse. 
Ahora que la información está a un clic de distancia y podría ser más fácil desenmascarar a los mentirosos, resulta que no lo es. Quienes se quieren fabricar un alter ego lo pueden hacer con impunidad total. Basta con poner cara de póker y ahí queda, aunque nada tenga que ver con la realidad.

 

>> Leer la entrevista en latribunadealbacete.es<<

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