Entrevista por Usted Primero en Anika libros

Esta entrevista estuvo a punto de no suceder, pero a pesar de las dificultades que nos puso la editorial tuvimos la suerte de contar con dos personas que sí querían, las autoras, Marta Robles (MR) y Carmen Posadas (CP), y nosotras (Anika y la que rubrica), y al final lo conseguimos. Gracias de nuevo a ambas, por su confianza y por dedicarnos esos minutos que tenían fuera de agenda antes de coger el tren para volver a Madrid.
«Usted primero. Buenas maneras, rituales, secretos, todas las reglas no escritas» es el título de su último ensayo. Me vienen a la cabeza imágenes de individuos gritando en público móvil en mano, de aquellos que se abren paso entre empujones en el metro, y cómo no, la sensación de incomodidad que siento cuando el ave rapaz de turno se pega a mi lado mientras trato de insertar el código secreto de la tarjeta de crédito en un centro comercial… la lista es interminable.
Este libro está escrito para todo tipo de público y para todas las edades, como las mismas autoras confirman durante la entrevista, precisamente, porque las buenas maneras y la educación no están reñidas ni tienen que ver con el estatus social o lo económico. Y además, las dos lo hacen con mucho humor.

ENTREVISTA

– En esta obra nos aconsejáis sobre el modo de comportamos en algunos actos sociales (bodas, entierros); también habláis de protocolo institucional, pero menos.

(MR) Lo justito.

– Eso es. La mayoría de libros publicados que tocan el tema se explayan sobre todo en protocolo y asunto institucional, y ahí cierran la puerta… Vuestro libro se estructura en varias secciones: amistad, familia, pareja, política, entre otros. Comencemos por los móviles: Años atrás hubiera sido impensable tener que hablar de ello en un libro sobre buenas maneras. ¿Penalizaríais el uso de los móviles en ciertos lugares públicos, o creéis al menos que se podría exigir cierto silencio?

(Marta Robles) Yo no soy partidaria de penalizar absolutamente nada, en la vida; una cosa es que se pueda aconsejar. Eso sí, el hecho de que los móviles estén en nuestro libro es porque hace tiempo sería impensable que existieran los móviles, como hubiera sido impensable pensar que tú estás aquí, que tu hijo esté en Nueva York y puedas hablar con él en cualquier momento. Las nuevas tecnologías son verdaderamente un regalo y debes aprender a utilizarlas, y Carmen (Robles) y yo estuvimos valorando que teníamos que hablar no solo de los móviles, sino de Internet, de las redes sociales, de todo; no solo porque este libro va a un espectro muy variado de público, todo tipo de edades y estratos sociales, sino porque nuestra realidad tiene mucho que ver con las nuevas tecnologías: no hay nadie que no tenga móvil.

Hemos dado unas pautas porque hay muy poco escrito sobre las nuevas tecnologías, y porque tiene mucho que ver con el sentido común, y como siempre, con la generosidad, el respeto y los límites. Hay algunas normas básicas que hemos recogido con mucho cuidado y trabajo, porque ya hay un protocolo y etiqueta para los móviles, para Internet, para los correos y para las redes sociales.

– Sabemos que hay unos protocolos, pero ¿cómo evitarías vosotras que el sonido de un móvil nos invada por ejemplo en un restaurante, en el metro, en medio de una función de teatro o mientras disfrutas de una película en el cine?

(Carmen Posadas) ¿Para evitarlo? Yo creo que eso sería como poner puertas al campo; lo único que puedes hacer es predicar con el ejemplo. No siempre funciona, pero por lo menos sí en tu entorno más próximo, y sobre todo con los niños. Nuestra esperanza es que las próximas generaciones adapten estos protocolos que de alguna manera se están instaurando en este momento y que ya sea una grosería el ponerte a hablar por teléfono cuando estás con una persona, o gritar en el AVE, o cosas por el estilo; cosas que nosotros estamos descubriendo y que tienen mucho que ver con el sentido común, pero que en la generación de nuestros hijos ya estén protocolizadas, y que sepan que eso es una falta de educación y consideración con el prójimo…

(Marta Robles) …de todas maneras es una cuestión de adaptarse. Nosotros todavía somos nuevos en todo esto. Nuestros hijos se están acostumbrando. Para mi hijo de ocho años el móvil, los videojuegos y el ordenador forman parte de su vida…

– …en este caso, ¿quién educa a estos niños?, ¿no son los mismos padres que dejan sonar el teléfono los que les educarán, que en la calle están más atentos al móvil que al niño pequeño que se aleja de la acera? Llegamos a una de las preguntas del millón: ¿dónde o quién establece la educación?

(Marta Robles) Cuando tú vas al colegio la educación primordial es aprender a convivir, además de aprender las materias que te impartan, pero los valores fundamentales y las reglas de educación básicas las vas a aprender en tu familia. Nos estamos educando a nosotros mismos, como dice Carmen, en el uso de todos estos aparatos que nos han venido de sopetón y nuestros hijos tienen que tenernos a nosotros al lado, y poco a poco se van a ir adaptando todos. Es un mundo que se está haciendo a las nuevas tecnologías.

– ¿Os habéis encontrado con alguna sección del libro que hayáis querido abordar de manera especial? ¿Por qué motivo?

(Carmen Posadas) Yo, por distintas razones, la muerte. En el mundo actual es como un tabú, de hecho, en Estados Unidos la gente no se muere; ellos «pass away», o sea, pasan, o se van a las estrellas y cosas por el estilo, la palabra ni siquiera existe. Alrededor de la muerte hay cantidad de cosas que están protocolizadas, primero, para hacer el duelo más llevadero; para que la gente sepa cómo comportarse con una persona que está pasándolo mal. Hay cosas evidentes, por ejemplo, si vas a un funeral no mencionas «te acompaño en el sentimiento», porque es una frase que ya se ha quedado tan hueca, tan vacía, que no significa absolutamente nada. Es mucho mejor mirar de una determinada manera, un apretón o un abrazo o simplemente un lo siento, que no recurrir a tópicos que no significan nada.

(Marta Robles) A mí me ha divertido especialmente descodificar a los hombres y a las mujeres, porque creo que es muy útil y muy divertido para ambos, y que nos hace mucha falta porque a veces nos miramos, nos vemos, incluso nos escuchamos pero no nos analizamos lo suficiente, y es una pequeña ayudita que yo creo que siempre nos viene bien. Esto y los impostores, que creo que todos…

(En ese momento irrumpe el sonido del móvil de Marta, y no podemos por menos que reirnos)

(Marta Robles)…creo que ha sido una idea bastante graciosa, porque nosotros no señalamos con el dedo a los impostores, sino que les damos pistas para poder convivir con ellos, cuando les toca una cena determinada, o un momento en el que tienen que saber cómo comportarse. Que levante la mano quien no haya sido impostor alguna vez y que no haya tenido que buscarse la documentación para poder compartir una jornada con alguien sobre un tema que no conocía mucho o no dominaba del todo.

fuente: anikaentrelibros.com

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