Carmen Posadas: entre esclavos y aristócratas

Carmen Posadas recrea el siglo de la Ilustración en ´La hija de Cayetana´, la ahijada negra de la duquesa de Alba.

Estaba buscando un personaje histórico que le cautivara, cuando una amiga le informó a Carmen Posadas que la duquesa de Alba (la misma de La maja desnuda) adoptó a una hija negra, a la que dejó una parte de su herencia.Este dato, poco conocido, abrió los ojos de la escritora, quien se puso a investigar y descubrió que aquella niñita mulata aparece, con la piel muy oscurecida, en una pintura y un aguatinta de Goya. Este es el origen de La hija de Cayetana(Planeta), una novela histórica sobre dos madres de muy distinta posición y un amplio fresco sobre la sociedad española de la Ilustración.Es casi una novela coral, según comenta Carmen Posadas, donde todo lo que se cuenta de esos personajes es importante y necesario para entender la historia; pero las dos grandes protagonistas son Cayetana de Alba, la duquesa, y Trinidad, la esclava cubana que llega a España embarazada, tiene a su hija y ambas son vendidas a diferentes dueños: ella, a una famosa actriz, y la niña, Mariluz, es regalada a la duquesa de Alba por Manuel Martínez, dueño del teatro Príncipe.«En aquella época, los esclavos negros eran un objeto de lujo», dice Carmen Posadas, quien señala que el regalo de la niña es una manera de buscar el favor de la duquesa, ya que los empresarios teatrales necesitaban del mecenazgo de la aristocracia para montar sus obras.
«Sobre la duquesa de Alba, y los personajes históricos (los reyes Carlos IV y María Luisa, Godoy, la condesa de Chichón, José Alvárez de Toledo, marido de la duquesa…) existe una muy amplia documentación; en cambio, no hay nada ni de la madre, Trinidad, ni de la niña. Eran esclavos y los esclavos no tenían historia», señala Carmen Posadas, quien supone que la niña María Luz, ya convertida en mujer, regresaría a Cuba tras recibir la herencia. «A pesar del dinero heredado, aquí siempre sería una desclasada, mientras que en Cuba ya existían esclavos libertos con propiedades y buena posición».Si la novela histórica aprovecha las lagunas informativas para potenciar la ficción y contar lo que pudo ser, la escritora se ha tenido que inventar la vida y la trayectoria de María Luz y de su madre, Trinidad. Lo de la herencia es rigurosamente cierto, y la propia Posadas leyó ese testamento en el Palacio de Liria.«No se sabe nada sobre la madre y la hija, pero he investigado sobre el mundo de los esclavos en aquella época, los usos y costumbres para contar una historia que si no es cierta, al menos, puede ser probable y, por lo tanto, verosímil».En la novela se incluyen un recorte de un periódico (la prensa surgió en aquella época) en la que se anuncian casas de citas. «Me contaron que había una muy famosa bajo el Puente de Segovia, que tenía mujeres de todos los países, y que las más solicitadas -y es algo que me da grima recordar, pero es así y está en la novela- eran las recién paridas, porque tenían leche. Por ese lugar pasará Trinidad, la madre de la niña».La novela, que se inicia al final del reinado de Carlos III, abarca la el periodo de Carlos IV, y su mujer, María Luisa de Parma. Esta reina con apariencia de verdulera, según los retratos de Goya, será una de la protagonistas de la historia, quien compartirá amantes y rivalidad con la Cayeta.La duquesa de Alba fue una niña que se educó entre los criados y se sentía más cercana a las clases y las diversiones populares que a las aristocráticas. Los toros y el teatro, los grandes entretenimientos del siglo XVIII, se recrean en estas páginas con sus toreros y actrices, y por supuesto, Goya y el protegido de la reina, el todopoderoso Godoy.«He leído mucha novela de ese tiempo, tanto española como francesa, para captar el tono de la época y me ha sido muy revelador ´La Corte de Carlos IV´, de Pérez Galdós». Carmen Posadas, que obtuvo el premio Planeta en 1998 con ´Pequeñas infamias´, se reconoce una lectora voraz que lee de todo, excepto ciencia-ficción. Entre sus obras figuran ´La bella Otero´, ´La cinta roja´ o ´Invitación a un asesinato´.

fuente: elmundo.es

Contenido relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.Pulse aquí para conocer nuestra Política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies