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A medida que avanza la primavera, y si la crisis no lo impide (yo apuesto a que no lo impedirá), todos empezaremos a pensar en la puesta a punto. Me refiero a esos golpes de pecho y actos de contrición post semana santa que se resumen en: Dios mío, se acerca la primavera y yo con estos kilos / michelines / lorzas, etcétera. Tal preocupación solía ser más propia de mujeres que de hombres, pero desde luego en esto vamos claramente hacia la paridad, porque en un mundo en el que la imagen se ha convertido en nuestra pagana diosa estamos todos en el mismo barco. En España los planes para adelgazar mueven la nada desdeñable cantidad de 8.000 millones de euros y abundan no pocas dietas milagro, y todo tipo de locuras no exentas de humor. Así, mirando por ahí, he visto que existe una empresa hispano brasileña que anuncia masajes con diamantes (¿¡!?); otras publicitan la dieta de la fresa, la alcachofa, la dieta de las fases de la luna, mensajes subliminales zen, parches, y hasta un sistema paquistaní que consiste en un alambre apretado al brazo que avisa cuando uno engorda. Pero no solo de dietas vive la vanidad humana para estar a la altura de los estrictos cánones de belleza que nos marcan el cine, la tele y las revistas, y es menester prestar atención a otras tiranías. Mientras las chicas se afanan en depilarse las ingles “a la brasileña” (léase prácticamente sans poils, que diría un gabacho) los chicos también se apuntan a la moda lampiña. El otro día me comentaba un amigo de unos cuarenta años que había oído con cierta aprensión de boca de su hijo de diecisiete algo que decían antaño sus hermanas. El muchacho le comentaba por teléfono a un colega que no podía salir de marcha “porque no se había depilado las piernas”. Tampoco es raro escuchar ahora a un chico decir “tengo que hacerme las mechas” y en cuanto a pintarse las uñas, ya habrán visto al príncipe Harry de Inglaterra marcando tendencia (él las lleva color rosa chicle). En otras palabras, parece que someterse a las tiranías de la belleza, algo que ancestralmente parecía privativo de mujeres, ahora también es cosa de hombres. ¿Puede decirse acaso que los hombres se están afeminando? Yo creo que sí, y no tiene nada de malo. Lo que es malo, a mi modo de ver, es que estén haciendo suyas actitudes que no son precisamente las más interesantes en una mujer. Vamos, que de copiarnos, podrían copiar otras cosas, francamente. Se puede argumentar que vivimos en un mundo esclavizado por la imagen. Se puede argumentar también que somos rehenes de necesidades ficticias creadas por grandes multinacionales que lo que pretenden es que consumamos cremas, potingues, compremos ropa fashion, o artilugios carísimos e inservibles. Se puede argumentar por fin que la igualdad entre hombres y mujeres comienza a veces por lo accesorio, por lo banal y que por tanto no es malo que ahora los chicos se acicalen y se comporten como chicas. Todo esto lo puedo comprender y hasta suscribir, pero me pregunto si ello no esconderá un mensaje más perturbador. Si lo importante es lo accesorio y lo epidérmico. Si lo supercool es ser el más guapo/a, el más depilado/depilada. En otras palabras, si lo guay es parecer ¿dónde demonios queda el ser? Como ya les he comentado alguna vez, no soy en absoluto reacia a todo aquello que pueda mejorar el aspecto físico, cirugía incluida, si hace falta. De hecho no soy contraria (ni partidaria tampoco) de casi nada. Creo que, hablando en términos generales lo bueno en esta vida es ser fanático en todo ma non troppo, porque en realidad no hay cosas buenas ni malas, todo depende de la dosis y de no ser esclavo de nada. Por eso pienso que este período de vacas flacas que tantas penurias está trayendo traerá también algo positivo. Una vuelta a lo esencial, a la mesura, a desdeñar esas tontunas ricachonas y absurdas que solo dan valor a lo exterior, al continente y no al contenido. Porque las crisis sirven al menos para eso, para hacer autocrítica y reírse un poco de ciertas actitudes y modas que de tan habituales ya ni siquiera nos parecen ridículas y vaya tropa. |
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José - 24/06/2009
Sí, es cierto, todos contamos milongas alguna vez en la vida. O muchas, que más da. Lo despreciable no es la mentira en si, eso puede resultar gracioso o hasta beneficioso en ocasiones. Lo importante es no engañar mintiendo, ni lucrarse a costa del engaño.
Mentir por defenderse de agravios, maledicencias; mentir por mantener la inocencia o la felicidad; mentir sin hacer daño a la dignidad, el corazón o la cartera de nadie, eso no es mentir, eso es, más bien, “soñar”…. y no ser bobo.
La mentira, la mentira de verdad, puede ser perversa y muy dañina. A la larga daña tanto a quien la sufre como al que la prodiga. Persona noble, nunca miente, mejor dicho, nunca engaña.
Semanal 21 de Junio.
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José - 14/06/2009
¿Y a mí, Deneuve, no me dices nada? Hoy que estoy tan triste que no hay Semanal con Carmen Posadas? Al menos una patadita tuya en las espinillas, me hubieran confortado.
Con mucho cariño, José.
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Deneuve - 13/06/2009
Estimado Fausto:
Seguro que tiene muchos más conocimientos de Bioquímica que yo, no lo dudo, y es posible como usted dice que ambos términos puedan ser correctos por eso me extraño que lo indicara en su comentario. Por eso lo señalé y como bien dice usted sin ánimo de polemizar, pero veo que no ha sido posible. No obstante le agradezco su clase de bioquímica. Siempre es fabuloso acostarse aprendiendo algo nuevo.
Saludos cordiales.
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Deneuve - 13/06/2009
Desde luego Sr. Montarini no se dedique nunca a la videncia porque se va a morir de hambre. No da ni una, pero siga participando que a lo mejor algún día acierta. Y por cierto Madame Deneuve es cualquier cosa menos una actriz caduca. Quizás tendría que repasar los periódicos de la semana pasada para cerciorarse de que está equivocado también en esto. Y la próxima vez sea menos básico y menos previsible, please. Porque como todos su "razonamientos" sean como los que expone aquí pobres de sus interlocutores presentes y futuros.
Saludos cordiales.
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José - 10/06/2009
Ja, ja, ja…. Me parto de la risa. Discúlpame, no lo puedo evitar.
El orgullo delata, ¿verdad?
La gran virtud pone de manifiesto el gran defecto. Había pasado inadvertido, para mí, pero sí, ella sólo puede ser Leo.
Me encanta. Noble, valiente pero también incontenidamente orgullosa. Virtud y defecto que te hacen completamente humana y por tanto cercana.
Y te recuerdo, mujer: “….las avispas sólo pican en los mejores frutos”…. O algo así. Un beso.
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Valentino Montarini - 09/06/2009
Deneuve, es usted una admiradora lesbiana de Carmen o es la propia Carmen que se defiende bajo un pseudónimo de caduca actriz francesa?
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José - 09/06/2009
¿Le vamos a echar la culpa de tanta tontería mundana al comercio, aunque éste sea multinacional? Volvemos a la misma de no querer aceptar como nuestro nuestra propia responsabilidad. Que esto le suceda a un niño, es normal, pero que ese niño sea convenientemente reprimido por sus padres, es lo que siempre se hizo. La responsabilidad de nuestros actos, es nuestra y los tontos somos nosotros. El comercio lo que hace, es tratar de vender y vender todo lo que puede, que para eso está. Somos nosotros mismos y nuestra competitividad, unas veces por razón de sexo y otras por aparentar, los que estamos en una carrera sin fin hacia “lo perfecto”, estéticamente hablando, (lastima que no sea en otro sentido) y el parón a tanta pamplina, en mi opinión, debe comenzar por la infancia. Hacer que nuestros hijos (o nietos, ya) aprendan a reprimir deseos e inculcar el valor de la creatividad y del hacer. O sea, el valor del ser.
Y, por favor, más igualdad, no. Responsabilidad, sí; comprensión, también; generosidad, toda es poca; por igualdad, lo que se dice igualdad….NO, por piedad. Tú en tu sitio, como mujer, y yo en el mío, como hombre, y cuando nos apetezca, nos unimos disfrutando de nuestras diferencias (y no me refiero sólo a una, conste) verás que divino es el mundo.
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Héctor Tierra - 08/06/2009
Es verdad que en estos tiempos las personas buscan el más parecer: parecer más bello, parecer mas refinado, parecer más cosmopolita.
Sin embargo, nos olvidamos que uno también tiene que buscar el Ser. Es decir Ser uno mismo: Ser más tolerante, Ser más honesto, Ser mejor ser humano. Es muy díficil tener ambas pretensiones, pues tienen muchos puntos de desencuentro.
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Fausto Leal - 08/06/2009
SIn animo de polemizar , ahí va un texto sobre enzimas:
Los enzimas son catalizadores muy potentes y eficaces, químicamente son proteínas Como catalizadores, los enzimas actúan en pequeña cantidad y se recuperan indefinidamente. No llevan a cabo reacciones que sean energéticamente desfavorables, no modifican el sentido de los equilibrios químicos, sino que aceleran su consecución.
Es probable que puedan aceptarse ambos géneros, pero no no estoy confindido.Puedo asegurarle que tengo más conocimientos de bioquímica que usted.
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Deneuve - 08/06/2009
Estimado Fausto:
Me temo que el que está confundido es usted. Lea, lea:
Las Enzimas
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Las enzimas son moléculas de proteínas que tienen la capacidad de facilitar y acelerar las reacciones químicas que tienen lugar en los tejidos vivos, disminuyendo el nivel de la "energía de activación" propia de la reacción. Se entiende por "energía de activación" al valor de la energía que es necesario aplicar (en forma de calor, electricidad o radiación) para que dos moléculas determinadas colisionen y se produzca una reacción química entre ellas. Generalmente, las enzimas se nombran añadiendo la terminación "asa" a la raíz del nombre de la sustancia sobre la que actúan.
Las enzimas no reaccionan químicamente con las sustancias sobre las que actúan (que se denominan sustrato), ni alteran el equilibrio de la reacción. Solamente aumentan la velocidad con que estas se producen, actuando como catalizadores. La velocidad de las reacciones enzimáticas dependen de la concentración de la enzima, de la concentración del sustrato (hasta un límite) y de la temperatura y el PH del medio.
Las enzimas o fermentos son sustancias capaces de acelerar las reacciones bioquímicas del organismo (biocatalizadores). Están formados por una proteína (apoenzima) unida a un coenzima, sustancia de naturaleza no orgánica, a veces un oligoelemento que es imprescindible para el funcionamiento de la enzima y que suele ser el centro activo de la misma.
Las enzimas actuan rebajando la energía de activación necesaria para que tenga lugar una reacción quimica.
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=enzima
Saludos cordiales.
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Fausto Leal - 07/06/2009
En tu artículo de hoy domingo en ABC , hablando del nuevo fármaco ZIP, el cual supuestamente borra los malos recuerdos, escribes que inhibe UNA enzima cerebral, etc...
Enzima es un sustantivo masculino, un enzima, el enzima x ....
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Susana - 02/06/2009
Los mismos que proclaman la liberación de la mujer, son los que luego nos incitan a estar siempre perfectas. Habría que buscar la verdadera libertad de sentirnos bien con nosotros mismos. Un saludo.
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Antonio Escribano Escobar - 02/06/2009
Fanática o entusiasta pero no demasiado, difícil resulta hallar un límite entre la estética, la belleza, la coquetería y la desmesurada tendencia o tiranía de la moda, "victim fashion", esclavitud o mimetismo inercial e irracional rebasando irracionalmente el instintintivo afán del arreglo de la indumentaria y de la belleza corporal. Los retoques, los afeites o acicalamientos redundan en la coquetería femenina sin autodestrucción somática ni tampoco el deterioro psicológico de la neurosis obsesiva, con anorexia, bulimia y vigorexia patológicas.
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Greffier - 02/06/2009
Resulta loable la elegancia, la moda en el vestido, la búsqueda de la buena imagen, pero es censurable la paranoia o monomanía como obsesión cotidiana de las personas, cuya profesión no es el estilismo, la peluquería, la alta costura y la comercialización de la cosmética.
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Antonio Escribano Escobar - 02/06/2009
Fanática o entusiasta pero no demasiado, difícil resulta hallar un límite entre la estética, la belleza, la coquetería y la desmesurada tendencia o tiranía de la moda, "victim fashion", esclavitud o mimetismo inercial e irracional rebasando irracionalmente el instintintivo afán del arreglo de la indumentaria y de la belleza corporal. Los retoques, los afeites o acicalamientos redundan en la coquetería femenina sin autodestrucción somática ni tampoco el deterioro psicológico de la neurosis obsesiva, con anorexia, bulimia y vigorexia patológicas.
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Yenina - 02/06/2009
Nada es bueno ni malo, todo depende de la dosis...En estos días el tren de lo cambiante va más a prisa que la mayoría de nosotros que nos quedamos mirando cuan,cuánto, o dónde más se puede llegar siguiendo la locomotora del vaivén superficial.....
Y dónde está el interior de cada uno?...muy interno al parecer.
Abrazos desde Panamá
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mamucha - 02/06/2009
Podría expresarse en un español entendible para el Cono Sur?.
Qué son las lorzas?
Fresas=frutillas
Alcachofas= alcauciles?
potingues=????
Mejor adiós= andá que te cure Lola!!!!!!
mamucha
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Anónimo - 02/06/2009
Qué increíble que alguien que nació en un país que vive en crisis esciba tanta estupidez, qué mala memoria!!!
Se acuerda que nació en agosto de 1953 en Montevideo -Uruguay?
Anónimo
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simón - 01/06/2009
A tí,como a mí no nos afecta.El sábado te ví en una foto de la feria del libro y sigues estando como un tren(como mujer inteligente lo aceptas,aunque suene a piropo ordinário...........)un beso
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claudia - 01/06/2009
Es responsabilidad de los padres de familia inculcar a nuestros hijos una escala de valores y lo mas importante darles ese ejemplo o sea que demostremos con hechos los resultados de un comportamiento mas humilde mas compartido mas humano que vean y aprendan a sentir bienestar con la belleza interior.
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