articulos de Carmen Posadas
LIPSTICK EFFECT

Con la crisis arreciando día tras día, una de las dificultades de los que nos dedicamos a escribir artículos es cómo hablar de ella.
Si nos ponemos en plan apocalíptico, poco contribuiremos a mejorar el estado de ánimo de la gente. Si le quitamos importancia corremos el riesgo de convertirnos en unos frívolos, y si la obviamos y hablamos de otras cosas lo más probable es que el lector piense que somos unos despistados (por no decir imbéciles) que vivimos en Babia. Así las cosas, e intentando no caer en ninguno de estos pecados, hoy me gustaría hablarles del llamado efecto pintalabios un curioso fenómeno que los economistas están empezando a analizar con interés.
A las pocas semanas de la caída de las Torres Gemelas en 2001, Leonard Lauder, presidente de la gran multinacional de cosméticos Estée Lauder, observó un inusual y muy significativo aumento en la venta de sus barras de labios, en especial las de color rojo. Sorprendido por el dato, decidió ir hacia atrás en el tiempo y comprobar las cifras de ventas de dicho artículo en las crisis cíclicas de las últimas décadas. Así descubrió que siempre que había una situación complicada se disparaba la venta de pintalabios. La razón, siempre según el señor Lauder, es que las mujeres tradicionalmente se vuelcan hacia los pintalabios cuando recortan en otros lujos. Eso se debe a que una barra de rouge (cuyo precio va de euro y medio hasta veinte o treinta) representa un mini-lujo asequible que les mejora el estado de ánimo cuando no pueden permitirse gastos mayores. “Cuando suben las ventas de carmín la gente compra menos ropa” –sostiene el señor Lauder– al tiempo que añade que “en estas últimas semanas las ventas del producto han subido un 12%”. A mí este dato me ha hecho cavilar y, al mismo tiempo pensar en mi propio comportamiento hasta descubrir cuánta razón tiene el señor Lauder. Y no sólo eso. También me ha ayudado a comprender una actitud mía que siempre había atribuido a mi irredenta frivolidad.
Recuerdo que en un momento de mi vida especialmente doloroso como fue la muerte de dos seres queridos en el espacio de un mes y medio, mi única obsesión era maquillarme a todas horas. La psique humana es tan extraña que busca amparo en actitudes aparentemente contradictorias. Uno piensa que el luto ha de refugiarse en un abandono físico (y muchas veces lo hace) pero otras, como en mi caso, se refugia en todo lo contrario. Es como si mejorar nuestro exterior ayudara a sentirnos mejor también por dentro. Por eso me ha interesado la reflexión del señor Lauder y el hecho de que los economistas lo utilicen ahora (por lo visto el Lipstick effect empezó a hacerse notar casi diez meses antes de que estallara la crisis) como indicador de futuro.
Pero no sólo aumentan las ventas de los pintalabios en tiempos difíciles. También se incrementa el consumo de ciertos entretenimientos y (agárrense a la brocha) de los coches de lujo, aunque ambas subidas correspondan a fenómenos muy distintos. Los entretenimientos a los que me refiero son ciertas obras de teatro y espectáculos que tienen por denominador común ser obras divertidas e intrascendentes que no hacen pensar demasiado y ayudan al espectador a olvidar sus preocupaciones durante un rato. El fenómeno de los coches de lujo responde a otra particularidad del ser humano menos encomiable, menos redentora también. Está relacionado con ese viejo instinto que podíamos llamar del Pavo Real. Algunos pavos necesitan desplegar su larga y lustrosa cola para demostrar en tiempos de crisis que ellos no son unos pringaos como los demás, que son más ricos, y por tanto que son los mejores de la especie.
De todas estas actitudes, yo me reconozco más en la del pintalabios, pero me interesa sacar también conclusiones de las demás. Estos comportamientos sociales demuestran, en todo caso, que los momentos difíciles también sirven para retratar cómo somos. Y sirven también para sacar lo mejor de muchos y lo peor de unos pocos que no escarmientan ni siquiera cuando pintan bastos.
Bueno, que hagan lo que quieran, pues como bien sabemos, a cada cerdo le llega su San Marín… y a cada pavo su día de Pascua.

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  Comentarios
Ricardo Texido. - 03/01/2009
Hola Carmencita de mis entretelas!

Crisis,what crisis?

Al ser humano le queda dos opciones fundamentales que elegir.
El lamento, la queja y el constante pataleo mientras se invoca a satanás o se culpa a los polítcos o se va a consultar a una bruja "famosa" para que le quite de encima el mál de ojo que alguien le echó.
Total el tipo "always moaning".

O la adaptación a la nueva situación y busqueda de soluciones y nuevas formas deencontrar el sustento.
La picaresca nos servía en la antigüedad para "desfacer" entuertos pero ahora nos vemos apoltronados en la generación del bienestar y la comodidad y la falsa estabilidad pretendemos que sea una eterna balsa de aceite donde no se mueva ni el gato.
Craso error!

Así que las personas que saben cambiar, renovarse, reciclarse y amoldarse a cambios y nuevas circunstancias serán los ganadores en esta bella y noble batalla que es la supervivencia.

Salud y suerte.

Ricardo Texidó.
Carmabelle - 30/12/2008
El fenómeno "A mal tiempo, Donna Karan" podría llamarse también. Al igual que las mujeres tendemos a ponernos más antiojeras cuando más tristes estamos, pintarnos los labios de rojo o embadurnarnos de una moderadamente cara loción hidratante es una forma de vengarnos del mundo.
El mundo se hundirá sí, pero yo me despido de él como una pasajera del Titanic: con música, pieles y perlas. Estar divina siempre es una buena ayuda para una situación trágica. Los caprichos baratos nos ayudan a superar el día a día como cuando tomamos un trozo de pastel de chocolate, cometiendo un "pequeño pecado", sintiendo que lo merecemos por haber soportado horas y horas de vital agotamiento.

¿Frivolidad? Puede. ¿Satisfacción? Seguro.
Pau - 27/12/2008
Todo tiene su explicación aunque no seamos capaces de verla.
Hace tiempo que se habló mucho sobre el aumento de ventas de los coches de lujo.
Lo cierto es que no hay una crisis igual a otra por mucho que nuestros sabios economistas, esos que nos han llevado a la actual situación digan lo contrario.
Dudo que en las actuales circunstancias el tirón de los coches de lujo aguante demasiado, eso si ha existido.
Fíjate... soy confeccionista y toda la vida había oído que las crisis, en cuanto se estabilizaban -la gente deja de percibirla por haberse adaptado a ella- aumentaba la venta de moda.
¿La explicación?
La gente precisa dar la imagen adecuada para encontrar trabajo, conseguir un negocio o demostrar una posición social.

Con satisfacción acabo de descubrir su blog gracias a Eurídice, que la tiene enlazada en el suyo. Haré lo mismo en el mío, ya que soy, si no admirador, que eso es algo que debemos reservar a los jóvenes fans, un fiel y agradecido lector.

Un abrazo.
susana - 18/12/2008
Es curioso cómo la gente se aferra a los espectáculos y el ocio para no dejarse abatir por la preocupación. Sin embargo, yo no tengo costumbre de maquillarme, así que no he notado ningún cambio en ese sentido. Muy interesante, como siempre, su punto de vista. Un saludo.
ROSARIO - 16/12/2008
HOLA CARMEN, YO ME RECONOZCO EN EL PINTALABIOS O LAPIZ DE LABIOS O LABIAL COMO SE DICE ACÁ EN URUGUAY.
CARMEN NO LO VAS A CREER!!!! LLEGÓ LA CINTA ROJA, SALIOOOÓ
AL FIN !!! ME PUSE CASI A PUNTO , PERO LO LOGRÉ Y SE PUSO A LA VENTA!!!!! SUENA ,NO? LA COMPRE , ME LA LEÍ TODA Y ME ENCANTÓ , YO ESTUDIÉ LA REVOLUCIÓN EN EL COLEGIO PORQUE ADEMÁS ES UN COLEGIO FRANCÉS PERO ESTA TIENE LO QUE TU LLAMÁS PETITES HISTOIRES , QUE SON MÁS ENTRETENIDAS Y GRACIOSAS Y ESO NO ESTÁ EN LOS LIBROS.POR SUERTE ESTOY "CASI AL DÍA",
PERO AVANZAMOS!!!!
A VER CUÁNDO VENÍS ,YO CONOZCO A TUS PRIMAS Y NO TE CONOZCO A TÍ!!!!
TENÉS MUCHOS RASGOS MAÑÉ SABÉS? LO DIGO EN RASGOS QUE VEO EN HIJAS DE TUS PRIMAS Y TAMBIÉN EN ALGUNAS DE ELLAS .
QUE PASES BÁRBARO, SIN MENSAJES DE FELICES FIESTAS BLA, BLA ,BLA BLA.......
QUE TRABAJES MENOS MENOS Y TE PAGUEN EL TRIPLE, QUE CAMBIES DEAUTO POR UNO DIVINO, QUE CUANDO HAGAS EL AMOR SEA ALGO FUERA DE SERIE, EN FIN LO MEJOR!!!!!!
BESOS
DESDE URUGUAY,NO PUEDO EVITAR NOMBRARLO,TU TAMPOCO,
ROSARIO
Pilar Castellano - 15/12/2008
Siempre se ha dicho: << a mal tiempo buena cara>>. A veces no se si esta forma de actuar es para poder soportar mejor las adversidades o para huir de ellas.
Pilar Palazuelos Gómez - 15/12/2008
En estos comportamientos sociales hay todo un codigo interesante que observar, tu artículo me ha hecho recordar el libro de Desmond Morriis La mujer desnuda, en el que se presta atención a los ascensos y caídas de la falda, década por década durente el siglo XX, es evidente que las faldas cortas llegaron en tiempos de pujanza económica y las largas reaparecieron durante periodos de declive ecónomico. Es, como si las mujeres, influidas por el estado de ánimo de la sociedad, revelaran su nivel de confianza y optimismo por meddio de la altura de sus dobladillos.
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