articulos de Carmen Posadas
DIVINAS PALABRAS

Según los sociólogos, cada vez es mayor el número de parejas que se separan por causa de los sms. Por lo visto, los “infieles” no se toman siquiera la molestia de borrar los mensajitos comprometedores que mandan a sus ligues y luego pasa lo que pasa. Personalmente, lo que me sorprende de este dato no es que alguien cotillee el teléfono de otro, al fin y al cabo vivimos en tiempos en los que el respeto y la prudencia ya no son virtudes. Lo que me intriga, y mucho, es por qué los infieles de ahora son menos cuidadosos que los de antes. Antaño, los adúlteros (anda que no suena antiguo el palabro) recurrían a mil ardides para borrar sus huellas. De hecho, creo que parte del encanto de la infidelidad consistía en ser más astutos que los demás, cuidar los detalles para que nada trascendiera. Algunas personas eran tan prudentes que hacían de la infidelidad un arte y no seré yo quien tire contra ellos la primera piedra porque muchas veces el pecado no está en ser infiel sino en dejar en evidencia al otro y hacerle sufrir. Ahora, en cambio, y por lo que se ve, ni se les ocurre eliminar los mensajes comprometedores de algo tan expuesto a la curiosidad ajena como un móvil, y los pescan a la primera. ¿Será, se pregunta uno, que esas personas están cansadas de llevar una doble vida y desean de modo inconsciente ser descubiertas? Es una posibilidad. Otra, evidentemente, es que la gente se ha vuelto más descuida (o, lo que es casi lo mismo, menos preocupada por hacer daño a otros). Sin embargo, en mi opinión, hay una tercera razón y ésta hay que buscarla en el irresistible encanto de la palabra. Lo que quiero decir es que existen dos tipos de palabras: las habladas y las escritas, y son muy distintas. Las habladas sirven para comunicar datos, situaciones, también deseos, sentimientos. Pero éstas son por lo general superficiales y, como dice el refrán, se las lleva el viento. Las escritas en cambio son mucho más profundas. También son audaces y se atreven a expresar sentimientos que las habladas jamás osarían. Por eso, si se fijan ustedes, lo que se dice por sms suele ser mucho más íntimo que lo que se dice por teléfono. Y aquí es donde viene el problema. Antaño, las cartas de los amantes se guardaban en algún lugar inexpugnable. De allí salían sólo para ser releídas con deleite, y también pasión, lo que servía para reforzar en la distancia el amor prohibido. Luego, prudentemente, volvían a su escondrijo. Ahora, tanto caudal maravilloso vive en nuestro teléfono, de modo que el infiel se plantea: ¿Qué hago con los sms? ¿los copio en un cuaderno? Imposible, al transcribirlos perderían toda la magia. ¿Los memorizo? Bueno, vale, pero no es lo mismo, ya no puedo releerlos con el placer que eso proporciona. ¿Los guardo en el ordenador? Menos aún, no sólo perderían su encanto sino que también podrían ser descubiertos. Por eso, después de sopesar opciones, el feliz poseedor de tal tesoro no hace nada o, lo que es lo mismo, se la juega a que se los encuentren. Para bien o para mal, yo no ando en esos deliciosos desasosiegos pero, como las palabras son precisamente mi material de trabajo, observo un dato más en esto de los sms que me parece fascinante. Hace unos años, con el auge de las comunicaciones, nadie daba un duro por el género epistolar. Aquel antiguo placer de aguardar la llegada del cartero para ver si traía “esa” carta, parecía muerto y enterrado. Los buzones de cada uno ya no eran depositarios de anhelos, esperanzas, deseos, sino sólo de facturas, cartas de bancos o folletos publicitarios. Ahora, en cambio, el género epistolar ha vuelto con todo su esplendor Y, da la casualidad de que entre todos los géneros literarios que existen, es, el más bello. Porque la prosa de los grandes maestros puede ser extraordinaria y su poesía sublime, pero nada es comparable con las palabras que están destinadas no a todo el mundo, sino sólo a nosotros que, además, las hemos inspirado. Aunque sean pobres, vacilantes o incluso procaces o cursis hasta decir basta. Por eso, ¿Quién fue el tonto que predijo que las nuevas tecnologías serían la tumba de la literatura?

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  Comentarios
Enfedaque - 02/09/2008
Los que yo recibia eran tan espléndidos que los copié en un cuaderno, guardado en un lugar remoto y sólo veía la luz del sol cuando quería releerlos. Yo no era infiel, lo digo porqué no le deseo a nadie que su pareja le sea infiel y aconsejo a todos los infieles que lo/la dejen si no la/lo aman (y en mi opinión no amas si te arriesgas a causarle dolor).
Es sorprendente la de gente que es infiel hoy en día, puede que sea una moda, igual que cuando por aquí se puso de moda la bisexualidad aunque son cosas más serias que el color de un abrigo o el tipo de tacón.
Carme - 31/07/2008
Hola talvez esto suena a feminismo puro y duro, peró creo que los hombres son más infieles que las mujeres , les gusta correr el riesgo de vivir una doble vida, creo que es de sentido común.A los hombres eso de la fidelidad no les va demásiado, les produce morbo enamorarse de una persona y estar casada con otra al mismo tiempo.Y además de eso carecen de picardía , por eso no borran sus sms romanticones de susnuevas conquistas amorosas.
susana - 31/07/2008
Creo que la cuestión es que la infidelidad nunca había sido tan fácil como ahora, y tampoco se le había dado tan poca importancia. Sin embargo, mirar los mensajes del móvil de otro está muy mal visto, así que se sienten a salvo. La literatura nunca desaparecerá. Un saludo.
www,sigoacontracorriente.blogia.com
París - 29/07/2008
Hola Carmen:

A pesar de que, como dices en tu escrito, con esto de los sms vuelve el género epistolar, no cabe duda de que el papel-bólígrafo inspira más que el teclado de un móvil.

Creo que, hay ocasiones que no debemos dejar pasar. Momentos especialmente sentimentales que, de una forma u otra, hay que plasmarlos en algún lugar.

¿Habéis probado escribiros a vosotros mismos un correo electrónico? Bueno, es una manera de mantener "cierta" intimidad

Carmen, felicidades de nuevo por tu artículo
Perico - 21/07/2008
Hace unos meses compré un manos libres para el coche. A medida que surge en mis conversaciones (es uno de los pocos temas que puedo tratar sin levantar demasiadas ampollas) van saliendo comentarios como ¿y si vas con tu mujer y te llama alguien que te puede comprometer?, cosa que parece muy probable ya que, al trabajar juntos, siempre vamos los dos en el coche. Pues no, no me pueden comprometer porque no tengo nada que ocultar. En fin, parece que a las personas de mi entorno (todas muy tolerantes, por supuesto) les extraña que no necesitemos nuestro tiempo y nuestro espacio (¡qué relativista se volvió el personal!), que nos guste estar juntos, que mi mujer no sea "feminista" y que yo no me dedique a mirar a toda cuanta falda pasa por delante. Bastante triste esta sociedad cargada de tópicos infantiles
Bubu - 21/07/2008
Aldo, no creo que sea el comienzo del final de la escritura, pienso que al menos, los romanticos (los pocos o muchos que quedemos, quien sabe), siempre recurriran a la escritura de toda la vida, al de papel y boli.

Lili, llevas razón, ultimamente la sociedad se está conviertiendo en un "usar y tirar" absurdo. En mi corta edad (si se le puede decir corta a mis 25 años), observo a menudo esas cosas, parejas que rompen porque se está agobiado, porque se sienten joveces para "atarse" y un millón de excusa más que te hace plantearte las cosas, aún así, con mi actual pareja espero durar todo lo que las cirscunstancias nos deje.

Saludos a tod@s
Aldo - 20/07/2008
Hola Carmen,nada mas cierto que todo este informe.Pues hoy en dia las emociones de gran parte de las pesonas,se depositan en los sms.
existen aquellos fanaticos que cada paso de sus vidas ultimamente lo dan no sin antes observar al menos tres o cuatro veces su movil,y aquellos que no le dan mayor trascendencia,de igual manera la carta escrita en tinta poco a poco se fue perdiendo y las palabras sufren abreviaturas de lo mas extrañas y divertidas.... con todo esto me queda una pregunta: ¿sera este el comienzo del final de la escritura?
Simón - 19/07/2008
Hola Angel,me parece muy acertado lo que dices, en momentos de soledad e intercambiado sms con algo mas que una amiga,de lanzarte mas y ser más sincero.
Por ejemplo,sinceramente,más que por la literatura,hace años vi una foto de C.Posadas y me encantó,la encuentro atractiva,guapa y con clase,supongo que despues de estas líneas al ser la página de una escritora tendría que salir de aquí.un saludo
Ángel - 19/07/2008
Es que esas palabras de los SMS son necesarias, ya que la palabra escrita, pensada, tiene el extraño poder de transportarnos a otro tiempo, de llevarnos a otros mares y traernos amores lejanos, la palabra tiene la posibilidad de enseñarnos a conocer nuestros propios miedos, de darnos el poder de decir lo que muchas veces nuestra boca no puede pronunciar, de quitarnos las caretas y poder decir todo lo que sentimos y no nos atrevemos por miedo al rechazo, miedo al olvido, miedo a la crítica, en definitiva, conocernos un poco más.
Lili - 18/07/2008
Hola Bubu, claro que existe, nadie más defensora que yo que el amorparatodalavida, pero lo cierto es que -en general- nos puede esa cultura de usar y tirar, y en cuestión de amoríos de una especie de fatalismo de un... esto no "puede" salir bien. No somos capaces de pasar del enamoramiento al amor. Gracias por tus letras.
Lili - 18/07/2008
Hola Bubu, claro que existe, nadie más defensora que yo que el amorparatodalavida, pero lo cierto es que -en general- nos puede esa cultura de usar y tirar, y en cuestión de amoríos de una especie de fatalismo de un... esto no "puede" salir bien. No somos capaces de pasar del enamoramiento al amor. Gracias por tus letras.
s - 17/07/2008
Querida Carmen,dices que para bien o para mal no andas en esos "deliciosos" desasosiegos de utilizar los sms.Creo que lo tendrías que probar,concretamente conmigo.Por dos razones,la primera para contribuir a que tengas una nueva experiencia con la literatura a traves de la tecnología y la segunda y más importante que a mis 40 años veo a una mujer madura que sigue estando como un tren,es decir,que cada día estas mas buena(suena ordinarío,pero en una entrevista en tv3 decias que es un piropo más) .
Nada más,siempre tuyo........................................S
Bubu - 17/07/2008
Lili, puedes que lleves razón en lo que dices, pero aún existe el amor verdadero y duradero, sólo que somos incapaces de aceptarlo...
Lili - 17/07/2008
Yo creo sinceramente, que en estos tiempos de “usar y tirar” la pareja es un asunto más de eso… usar y tirar. Por eso nos volvemos descuidados. Hay tal sensación de que nuestro amor es algo efímero, terminable en el momento más inesperado, transitorio en nuestra existencia, que nos importa un ardite su duración. Aunque no sea mi caso. Ya mi gustaría a mí… ya, tener una relación (la que fuese) a la que poder traicionar un poquito (o no).
Todo es volátil, la casa que el día menos pensado nos la embarga el banco porque no podemos pagar la hipoteca; el trabajo en el cual nos pueden dar una patada en el culo en el momento más inoportuno; la salud… que aunque parezcamos un roble puede ser atacada por un mal repentino y fatal.
Todo es temporal, frágil y fugitivo ¿cómo no iba a serlo la pareja? no nos importa nada su conservación. "Sabemos" que es algo pasajero.
Judith Hernández - 16/07/2008
Me encanta leer.. leer un libro... leer un te quiero... me encanta la literatura... evadirme de una situación tan triste como la que estoy viviendo leyendo un libro... estamos tan perdidos que ya no ocultamos ni los pequeños detalles... estamos tan sumergidos en este mundo estresante que ya no somos capaces de cuidar nuestros propios descuidos...ja, que triste leer un msm en el que descubras que tu pareja está siendo elogiado por otro ser que no eres tu , y tu sin querer te enteras por una casualidad....
Bubu - 15/07/2008
Soy asidua lectora tuya, de hecho en mi blog te he mencionado alguna que otra vez y estoy preparando otro artículo en el cual te menciono para publicarlo esta noche o quizás mañana.

Lo que más me ha llamado la atención de este artículo es porque me ha recordado a mí, no en infidelidad porque no lo soy, sino en sms guardados. Hace poco estuve borrando mensajes de mis dos moviles de antiguas amantes por si mi actual pareja lo veia un día y pensaba que era reciente y le estaba siendo infiel y como son las cosas, que en realidad no lo quería borrar porque me recordaba cosas, momentos, sentimientos... pero por respeto y por prevenir una bronca innecesaria y absurda los borré.
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