|
|
|
|
Escribo estas líneas sentada en un destartalado banco público de la ciudad de La Habana adonde he venido a pasar unos días. Ya saben ustedes cómo son los finales de año, a uno le da por pensar con nostalgia sobre los temas más nimios, y es precisamente uno de estos temas el que me hecho detenerme aquí cerca del Malecón. Escribo apoyada en dos ejemplares del Granma y quiero aprovechar este dulce bienestar que da el Caribe para hablarles de algo que me ronda desde hace tiempo: me refiero a la decadencia y muerte del piropo en España. Es una pena, pero es verdad; en nuestro país el requiebro está muerto y enterrado: ya puede pasar por delante de un grupo de hombres la propia Kate Moss en cuerpo glorioso, que a ninguno de esos machos se les moverá un pelo. (Huelga decir que a nosotras, simples mortales, no nos escupen de puritito milagro. Pero en fin).
En cambio, aquí y ahora, sentada en mi banco de La Habana, alimento mi desinflado ego con un montón de lisonjas de esas que la dejan a una como nueva. Comprendo que alguien alegue, y con razón, que los latinoamericanos, como los italianos, son mucho más dados a decir cosas lindas. Pero les aseguro que al visitar Francia, Inglaterra, e incluso Rusia, he comprobado que todos practican esa vieja costumbre del halago callejero, cada uno a su manera. Los franceses, por ejemplo, lo hacen como (casi) una declaración de amor en toda la regla que a menudo comienza con un Oh! Madame. Los ingleses, más tímidos, aprovechan el sempiterno tema del clima para introducir algún comentario de tipo romántico-botánico que invariablemente rematan con un My luv (Mi amor, dicho en cockney). Y por fin, los rusos mascullan ternuras que lamentablemente no puedo contarles de qué tratan… sólo sé que tienen tono de balalaika.
En España en cambio, país antaño ingenioso en galanteos, ya no se oye una linda palabra, ni siquiera una palabrota como la que antes solían lanzarnos los obreros desde los andamios. Se acabó, las mujeres parecemos no inspirar comentario alguno, ni bueno mi malo. ¿Pero quién mató al piropo? ¿En qué momento comenzó la indiferencia callejera? Yo tengo mi teoría al respecto. Pienso que el cambio tiene mucho que ver con la evolución social ocurrida en España en las últimas décadas. El miedo a parecer tercermundistas, las quejas de algunas feministas que confunden el halago con el menosprecio, y el cambio de roles entre hombres y mujeres ha hecho retraerse a los varones, como si gritar ¡guapa! al paso de una de estas nuevas mujeres profesionales e independientes fuera una guachafada. Cierto es que algunas feministas se ofenden con los gestos que antes llamábamos caballerosos: retirar la silla para que se siente una señora, dejarla pasar primero por una puerta… pero les aseguro, caballeros, que no todas las mujeres somos así de fundamentalistas. A mi modo de ver, el machismo implica otras actitudes más profundas y desagradables que el permitir que nos ayuden a ponernos el abrigo o que nos piropeen el vestido que estuvimos horas eligiendo para una cita. Tampoco es ningún síntoma de modernez el pasar delante de una chica guapa y mirarla con el mismo desinterés que a un señor de bigote. Es una pena que, en la adaptación a las nuevas actitudes entre hombres y mujeres, hayamos perdido la galantería. Nada tienen que ver churras con merinas. Nada tiene que ver el piropo con el respeto, y no hace falta llegar a Cuba para darse cuenta de lo agradable que resulta un halago masculino. Ya les digo: ahora que es tanto mas fácil viajar hagan la prueba en otros países. Verán que la desaparición de piropo es un fenómeno sólo español. (A Dios gracias, pues yo, con mi proverbial minúscula autoestima, ya pensaba que me había vuelto demasiado vieja para cosechar un ¡guapa! callejero).
|
|
|
|
|
|
paula - 28/05/2010
pues
|
cipriano rodriguez tavares - 03/10/2009
siempre he considerado el piropo como un halago, algo lindo y simpatico hacia la mujer, pero tambien es cierto que hasta la mujer ha cambiado y llega a molestarle. Yo seguire con mis piropos.
|
laura - 13/06/2009
leía tu artículo y pensaba en las veces que he salido de casa con mis mejores galas, mi mejor maquillje, mi mejor peinado.... subida a esos tacones de 12 centimetros y dispuesta a comerme el mundo....se acerca un coche...miro de refilón... y pasa de largo sin decir ni una sola palabra.... ¿por qué? me pregunto yo... es que nadie va a apreciar la hora y media que he estado acicalándome?????
gracias Carmen, simplemente fantástica...
|
Luis - 14/02/2009
Hola Carmen.
Eres una mujer muy guapa, aunque demasiado para mi gusto.
|
RAUL - 30/12/2008
mujer bonita tambien deverias de agregar uans fotos mas
ps esta re xvr lo q piensas
muy bueno
pero tendras el segundo lugar mientras io este ggggg
RauL
|
pasaba por aqui - 11/12/2008
no hay mas bello que la sonrisa de una mujer
|
Lola - 24/11/2008
A lo que has dado pie, reina
En fin, si pensamos así no me extraña que estemos como estamos, yo como soy además de inteligente, muy guapa y estoy estupenda, no necesitio que me lo diga nadie, y además tampoco lo soprto salvo que sea alguien que conozco y como de momento no soy paralítica ni tengo discapacidad tampoco que me abran la puerta, ni que me cuiden ni protejan porque soy mayor de edad, tengo 2 manos, voy al gym y estoy fuerte y no necesito a un macho que me trate como si fuera una niña pequeña. Necesito a un hombre que me respete y me quiera. Por cierto que ya lo tengo
|
Francisco Pubill - 18/11/2008
He releído, con retardo tu escrito sobre el piropo.
Solo se me ocurre el decirte... Hola, guapa!!!, aunque ya seas abuela.
Pero qué abuela. Hasta pronto.
|
jimena - 30/08/2008
Pues me parece genial que los hombres españoles no piropeen por la calle a las desconocidas.
¡Bravo!
|
ALICIA - 06/07/2008
YO TE MANDO UN PIROPO, ME ENCANTAS, ME HACES FELIZ ESCRIBES MARAVILLOSAMENTE, GRACIAS POR HACERME SENTIR BIEN, Y POR CIERTO ¿ALGUIEN TE HA DICHO LO GUAPA QUE ERES?.
MI MARIDO ME TRAE TODOS LOS DOMINGOS TU ARTICULO MIENTRAS ME TOMO UN CAFE ANTES DE TRABAJAR, TENEMOS DOS HOTELITOS Y UN RESTAURANTE EN ASTURIAS, ADEMAS TENGO UNA NIÑA Y DOS NIÑOS, TE LO DIGO PARA QUE VEAS QUE TENGO POCO TIEMPO PARA MI, PUES LEERTE ME HACE SENTIR BIEN Y QUE MI MARIDO PIENSE EN MI CUANDO TE LEE, PARA MI ES EL MEJOR DE LOS PIROPOS, SE SORPRENDE DE QUE LAS DOS TENGAMOS PENSAMIENTOS TAN PARECIDOS ES MUY DIVERTIDO, BUENO CARMEN ERES DIVINA. UN BESO.ALICIA.
|
Jesus - 04/07/2008
Hola k tal?
Como k los hombres españoles no piropeamos? Pues claro que si. Lo que ocurre es que hay que ir al caso concreto y en el tuyo pueden confluir diversos factores.
El primero es que si la persona te conoce, puede ser que quede obnubilado por tu superioridad intelectual (no olvidemos que eres una escritora y los escritores es difícil sorprenderlos con el lenguaje) y el segundo factor es que aunque no te conozca tu eres de ese tipo de mujeres que con su mirada puede volver loco a un hombre, con ello quiero decir que (por lo menos creo que a mi me ocurriria y eso que ya tengo una cierta edad 34 añitos) que cuando tus ojitos mirán a algún chico su mente queda en un estado de inconsciencia o semiinconsciencia en el cual es imposible articular coherentemente no ya una frase, sino una sola palabra.
De todos modos no quiero despedirme sin dedicarte un piropo que a mi me gusta mucho y que espero no te parezca vulgar, no es mio, pero creo que hay que reconocer el mérito de quien lo pronunciara por primera vez: “Niña siendo yo un signo de agua, si tu fueras de tierra y quisieras podriamos hacer barro”
Un besote. Jesus
|
Christian - 22/05/2008
Estimada Carmen, recién he entrado a tu interesante página. Es el primero de tus artículos que he leído y coincido contigo en que esa es una costumbre que se ha ido perdiendo, aún en países donde todavía se practica, ya no es como lo era hace algunos años.
En mi ciudad, Lima-Perú, siempre ha sido conocido el piropo para la mujer, y esto es algo que se daba desde tiempos de la colonia y con el pasar de los años cada vez se fue haciendo más refinado, y con el tiempo y la modernidad, se ha ido perdiendo.
Obviamente es agradable entregar, dar un piropo a una mujer por diferentes razones: por su apariencia física, por el vestido o los arreglos que luce, por ese exquisito perfume que usa, por su trato, en fin, por tantas cosas. Y esto es algo que no tiene nada que ver ni con el machismo ni el feminismo. Es algo que siempre se da y creo que debe ir siempre acompañado de la caballerosidad.
Un saludo,
Christian
|
Greffier - 29/02/2008
Ojos felinos, mirada profunda, mitad Malinche y de zarina. Desafío visual, atenta percepción. Avidez observadora del entorno. Instrospección anímica, sensual penetrante, arrebatadora. Intimidatoria faz, embrujo facial, desnudando el alma. Difícil resistir a la expresión corporal de dama duende, misteriosa, trascendente. Imposible e inútil defensa de tan bella factura. Ojos del puma, león americano. Criatura enigmática, oráculo de Delfos sabes su verdad, su trasfondo o deberá quedar sine die sin desvelar, para tortmento de los demás mortales.
|
jorge - 15/02/2008
La Agencia responsable del diseño , ejecucion y creadora de los conceptos creativos es 3Q PUBLICIDAD Y COMUNICACIONES Santiago de Chile
www.3q.cl
|
antonio escribano escobar - 15/02/2008
Se ha perdido la buena costumbre de manifestar educadamente la belleza o donosura de una dama. El paso corto y elegante, el graciejo en el gesto, el caminar femenino, la mirada inquisitiva, la coquetería expresiva, la mirada picarona, a veces involuntaria derivda de la miopía. El halago de una dama no debe confundirse con acoso, pero la galantería se identifica con lo arcaico, ceder el paso, sitio o asiento a una dama es censurado como antiguo, prefiero ser clásico y admirar la silueta o la vista cercana o cómplice de una señora o señorita.
|
Antoine - 15/02/2008
Uno y mil, los que hicieren falta y vuesa merced sea menester. Es censurable resaltar el óvalo facial, los pómulos, la profunda mirada misteriosa de la dama que nos apremia a tan sugerente petición. El halago puede ser fingido, describir la realidad de la estética femenina es una simple constancia objetiva, describir la naturaleza, enaltecer la estética, ser notario o fedatario veraz de la belleza contemplada.
|
Antoine - 15/02/2008
Uno y mil, los que hicieren falta y vuesa merced sea menester. Es censurable resaltar el óvalo facial, los pómulos, la profunda mirada misteriosa de la dama que nos apremia a tan sugerente petición. El halago puede ser fingido, describir la realidad de la estética femenina es una simple constancia objetiva, describir la naturaleza, enaltecer la estética, ser notario o fedatario veraz de la belleza contemplada.
|
antonio escribano escobar - 15/02/2008
Se ha perdido la buena costumbre de manifestar educadamente la belleza o donosura de una dama. El paso corto y elegante, el graciejo en el gesto, el caminar femenino, la mirada inquisitiva, la coquetería expresiva, la mirada picarona, a veces involuntaria derivda de la miopía. El halago de una dama no debe confundirse con acoso, pero la galantería se identifica con lo arcaico, ceder el paso, sitio o asiento a una dama es censurado como antiguo, prefiero ser clásico y admirar la silueta o la vista cercana o cómplice de una señora o señorita.
|
RAY - 09/02/2008
MI FUERTE NO ES LA ESCRITURA, NO SE SI ALGUNO TENGO, PERO PARA DECIRLE QUE SIEMPRE ME HA PARECIDO ,UD, UN BELLEZON, HASTA AHÍ LLEGO. UN SALUDO
|
Anna - 05/02/2008
A mi me encantan los piropos, no los veo de mal gusto, ni hace que me sienta inferior ni nada parecido, además, también me gusta darlos si veo a un chico simpático o guapo, lo hago de verdad, el piropo tiene que ser algo sincero y cariñoso, y así no puede hacer daño a nadie
|
Roberto Moreno Tamurejo - 02/02/2008
Querida Carmen, nosotros propios tenemos que mentener nuestro autoestima siempre a flote, de todas formas, sólo tu forma de escribir y expresarte te hacen uma mujer atractiva.
Roberto, Badajoz
|
Luisa - 26/01/2008
OH!! Carmen, es verdad el piropo se ha perdido...o será que ya no me los dicen? Cuando era joven un vecino siempre que se cruzaba conmigo me cantaba el trozo de un tango: -Iba linda como un sol, se paraban pa mirarla....
A mi el vecino no me emocionaba pero si lo que me cantaba.
Y esto de los piropos me recuerda una graciosa anécdota: un dia iba caminando por la vereda sintiéndome "linda como un sol". Un señor ya maduro que iba por la vereda de enfrente se paró y me habló pero no le entendí. Suponiendo que necesitaba información de algo, nombre de una calle o algo parecido se lo hice repetir 2 veces y entonces oigo que grita : -digo que qué linda que sos!!! Fue muy gracioso.
Pero Carmen a ti aún te los dicen al menos por escrito. Has provocado pasiones con esta pagina, donde sin conocerte personalmente tenemos acceso a tu figura, a tu distinción, a tu linda voz y a tus escritos.
Y parece has hecho renacer los piropos porque lo que escriben Enrique, Carlos y Ricardo Teixidó Medina son casi una declaración de amor.Qué lindo!!!
Desde Uruguay con cariño.
|
Mar - 25/01/2008
Completamente de acuerdo en todo lo escrito. El piropo se se ha extinguido de nuestras calles. ¿A quien no anima y eleba la autoestima un piropo bonito y halagador? Creo que solo aquellas que nunca han podido saborearlo han abanderado esa aureola de machismo que tantas veces ha envuelto al piropo.
|
Carlos - 25/01/2008
Estimada Carmen
Tus deseos son órdenes: resulta que en México hay un programa de televisión (Telemundo) para hallar "El señor de los piropos", entre obreros... La información está en Internet...
Un beso,
Carlos.
|
susana - 20/01/2008
A mi padre no le educaron en la idea de la igualdad. A él y otros de su generación les enseñaron a respetar y proteger a las mujeres y ponerlas en un pedestal. Por eso, mis hermanos, todavía ahora son de los que sujetan las puertas para que pasen las señoras y no se avergüenzan de ello. Si alguna mujer interpreta eso como una agresión, deberían saber que los que agreden a las mujeres es precisamente los que las ven como iguales y por eso no las respetan, ni las piropean. Un saludo.
|
Niurka - 16/01/2008
Quiero añadir algo más sobre el piropo a que hago referencia: OLOFI vendria siendo Dios, en la religión Yoruba, pedirle a una mujer la bendición como una forma de halago significa que la ves tan bella que parece una Santa.
Errata: Debí escribir halar donde puse alar. Pido disculpas.
Saludos, Niurka/
|
Niurka - 16/01/2008
Estimada Carmen, soy cubana, y ademas tengo una amiga barcelonesa que me conto que asi es , que ella se ofende si algun hombre le tiende la mano mientras ella baja del autobus, para ella eso es discriminatorio, en Cuba se mantiene el piropo y siempre pense que era porque seguimos siendo medio silvestres y porque no estamos globalizados, y que como mismo no se usaba en espana, no se usaba en ningun otrolado, ahora me quedo mas tranquila, si se usa en Rusia, en Inglaterra y en Francia, entonces no estamos solos, ellos son tan primitivos como nosotros.Doy fe querida Carmen que en Cuba el piropo no se usa para salir del pais, soy cubana y me dicen piropos, algunos muy tiernos y singulares, el ultimo tenia ribetes religiosos, me dijeron.. la bendicion de Olofi, mirandome exclusivamente a los ojos. He viajado a varios paises, pero nunca he ido a espana, sin embargo creo que lo de alla se explica por ese delirio febril que tambien circula por Argentina por ejemplo de que somos exactamente iguales y queremos salir y pagar nuestra parte de la cuenta y alar la silla y subir la bicicleta y cargar las bolsas y ya los hombres nos ven como eso en ciertos lugares, iguales/
|
Enrique - 15/01/2008
Un piropo es un destello de valentía momentánea e irreprimible que surge de la timidez infantil del hombre. Pero, también es un "adiós". Es algo que se regala sin ánimo de recompensa.
El feminismo al uso lo repudia como ofensa o avasallamiento cuando no es más (si es correcto y dicho con su medida y tono) que un beso al aire que a todos debe alegrar.
Deseada Carmen, creo que provocas en los hombres una desazón, mezcla de deseo y desafío, que resuelven en piropo porque el hombre, siempre niño, teme al fracaso y, francamente, tu eres un "verdadero desafío". Yo, que siempre he sido un inconsciente, he cometido la imprudencia de acercarme, siempre, a la más cotizada. Una vez cerca he conocido su enorme soledad porque "pocos se atreven con tanta clase".
Lo que más se valora en la mujer que es la "distinción". No digo inteligencia, belleza, riqueza, elegancia... me refiero al "estilo" que "diferencia" a las personas. Esta cualidad no estás por encima ni por debajo de la belleza. Estás, en otra dimensión.
En tus fotos veo distinción y, no quiero entrar en más de talles porque me conozco.
Un beso.
|
Lola - 15/01/2008
Por favor, Carmencita, si tu molas hasta los veinteañeros...Pero es verdad que en nuestro país cada día se piropea menos. Una pena. Porque eso de la autoestima frágil es mal de muchas.
Lola Gracia
lola-gracia.blogspot.com
|
Amalia Medina - 15/01/2008
Precioso articulo que ha hecho encender la pasion de Ricardo Texidó Medina.
Desde luego no es para menos pues tus articulos y lo mismo tus novelas y libros que tienes escrito son un compendio del buen hacer.
Te conozco dede hace tiempo y te admiro como persona, como esposa y y madre. Y ahora como viuda de un señor ejemplar. Siempre has estado en tu sitio y nunca te ha absorbido este medio mediatico que tanto agrada a muchos personajes dedicados a toda clase de arte, y de los cuales se valen para estar todo el tiempo en el candelero o cadelabro como diria alguien. Eres un ejemplo para el mundo de la cultura y yo desde este rinconcito de Andalucia te digo ; ¡OLE!
|
Carlos - 15/01/2008
Estimada Carmen
Hay miradas que valen más que mil palabras. ¿Quién se fiaría de la palabrería fácil de aquellos que no te conocen, poetillas esperpénticos de sí mismos?
Hoy en día en la sociedad los hombres estan acostumbrados a ver mujeres bellas en la televisión y en los medios de comunicación -no como antes, con la censura- además de que nadie quiere pasar como un acosador sexual, un desesperado, o un incontenido, después de tendidas las bases del respeto e igualdad entre géneros, sobre todo de un tiempo a esta parte.
Cierto que no tiene ningún mérito ser piropeado en La habana, donde los hombres viven desesperados por ligar con cualqueir extranjera para poder escapar del país (además de ser absolutamente promiscuos, e ir por la tercera mujer, y tener cuatro hijos, como mínimo, con treinta y cuatro años, de media); o donde las mujeres también piropean a los turistas para ligar -por los motivos mencionados, además de por ejercer la prostitución, precisamente por la zona del Malecón, y los Hoteles-.
En España -la Historia es evolución-, querida Carmen, piropeamos con la mirada, últimamente. Nadie quiere parecer un salido que desea aprovecharse de ti en la oscuridad de la noche del Retiro, a la salida de la Casa de Vacas, pero a veces, una mirada, o una aproximación que entrañe una posible situación de futuro -comentar un libro- puede valer más que mil palabras, porque debería ser tan halagador como cualquier piropo el ver que alguien quiere establecer una relación, al menos de amistad, contigo. Uno prefiere sembrar, para que dé fruto, en lugar de lanzar entre las piedras fugaces del presente, su semilla.
El piropo, viene del latín pyrōpus que a su vez deriva del griego πυρωπός, es una piedra fina de color rojo de fuego, variedad del granate. También se le llama así al rubí. Por eso la sensación es como de un sonrojecimiento interior cuando se percibe, a mi ver.
Los piropos a los que te refieres pueden llegar a ser tan ingeniosos, pícaros y originales que en España han llegado a ser un género literario popular, similar por su brevedad a los epigramas, los aforismos, las greguerías y los haikus, pero casi por eso pierden su valor, porque son del tipo de frases que se pueden decir "a cualquiera", como: "las puertas del Cielo han de estar abiertas, por que se ha escapado un ángel". Cuanlquier mujer pensaría: "qué bonito, pero se lo dirás a cualquiera"... ¿O no?
El mayor piropo es el que se dice sin palabras, Carmen, el que trata de establecer una comunicación fluida y continua en el precioso jardín de la amistad.
(Que no "sufras" muchos piropos esta tarde cuando visites la prisión).
Tu admirador,
Carlos.
|
Ricardo Texidó Medina - 15/01/2008
Mi queridÍsima y siempre anhelada princesa mestiza,que conjuga con grácil porte la exótica fragancia de allende los mares junto a la clase y el refinamiento europeo: Su humilde vasallo y ferviente seguidor de su pluma tanto como de su arte al mover su talle como rosa mecida por la tibia brisa del sur,se siente honrado al poder dirigirle estos pobres pero sinceros halagos: "Obra maestra de la humanidad,bendita tu madre que te trajo al mundo.Maravilla de la naturaleza, a la vez que un grato escalofrio recorre mi cuerpo al contemplarte, brotan minusculas gotas de mis ojos que mezcladas con tu imagen te hace parecer mas sirena que humana!" Y ahora con su permiso,me retiro a mis aposentos a enfrentarme a el fantasma de no conocerte,de no poder coger tu estilizada mano y besarla hasta morir de amor.
Suyo amantísimo y siempre a sus pies.
El músico: Ricardo Texidó Medina.
|
| Participa también en nuestra Zona de Debate >> |
|
|
|
|
|