Carmen Posadas
   
 
articulos de Carmen Posadas
El mundo está loco, loco, loco.

Desde tiempos inmemorables se viene diciendo que el mundo está perdido, trastornado, kaput. Cuando uno lee los textos de Plinio el Viejo (sorry, no pretendo hacerme la guay, Plinio es divertido, lo juro) asombra sobre todo una cosa: que ya en aquellos lejanos tiempos los cronistas se llevaban las manos a la cabeza diciendo eso de que “la juventud no tiene valores” o que “el ser humano va a la catástrofe”, igualito que ahora. Sin embargo, y mal que les pese a los agoreros del horror y a los voceros del Apocalipsis, es evidente que, en términos absolutos, hoy en el mundo hay más justicia que en la beata Edad Media, más respeto que en los tan traídos y llevados tiempos de liberté, egalité, y fraternité. Hay más personas con acceso al bienestar que en el dorado Imperio romano y muchas más con posibilidades de alcanzar esa felicidad que Jefferson incluyó en la constitución de los Estados Unidos como un derecho de los ciudadanos. También vale la pena reseñar que, a pesar de que existen diversos conflictos bélicos en el mundo, hace sesenta años que no hay una confrontación mundial y que –si nos libramos pronto de Bush– posiblemente no la haya hasta dentro de muchos más. Dado que siempre es posible ver la botella medio llena o medio vacía, puede decirse además que, a pesar de la amenaza terrorista islámica, vivimos un momento de estabilidad y bonanza económica innegable y que las vacas flacas aún no se otean en el horizonte. Dicho esto, es sabido que cada momento tiene sus iconos, aquellos que encarnan los valores o “valores” entre comillas que priman en una sociedad. Así, la Inglaterra victoriana adoraba a los héroes que engrandecían el imperio: Livingstone o Florence Nightingale. Los felices sesenta, con su vocación de cambiar el mundo, tuvieron, por ejemplo, como símbolo al Che. Tales iconos tenían hasta ahora algo de abnegados, de románticos, de luchadores. Eran ídolos fraguados en la adversidad, en la dificultad, como correspondía a tiempos de similares características. El otro día, y ante mi estupor (y eso que va siendo difícil sorprenderme), oí la siguiente declaración: “Cada época tiene su icono, su dios o diosa, y yo soy la de nuestros tiempos”. Dirán ustedes que quien así se autoproclamaba debía de ser alguien de cierto mérito. El fundador de alguna ONG, un político carismático o, al menos, un actor o actriz con talento. No, queridos míos, nada de eso; quien así se pronunciaba era la inefable Paris Hilton… Y dirán ustedes que qué importa lo que diga semejante mamarracho y que de dónde aquí ella va a ser icono de nada; pero lo grave del asunto es que tiene razón la muy mentecata. Con ocasión de su salida de la cárcel, por ejemplo, todas las televisiones se rifaban su presencia para “explicar su ordalía” porque –según palabras del periodista Larry King, y muy a su pesar– “la de Paris es, después de la Bin Laden, la entrevista más buscada del mundo” (sic). Pero aún hay más: en internet el otro día se subastaron a precio de oro, agárrense a la brocha, una lata de coca-cola bebida por la bella, otra de comida de su perro y un kleenex usado. Ante estupidez semejante, lo inmediato es llevarse las manos a la cabeza y decir, como Plinio el Viejo, que el mundo está loco, pero yo creo que sería más útil hacer una reflexión sobre lo que indica tan esperpéntico fenómeno. Si los iconos de cada época encarnan los valores o “valores” de la sociedad, cabe preguntarse qué encarna Paris Hilton. Encarna, para empezar, y mal que nos pese, la habilidad de vender humo, es decir, de no ser nada ni nadie y convertirse en un personaje mundial. Encarna también a una juventud opulenta que sabe el precio de todo (de sus trajes de marca, de sus coches de lujo) y el valor de nada. Y encarna por fin, a ese colectivo esperpéntico que ha venido a llamarse los frikis. Freak en inglés quiere decir “monstruo” o “engendro”. Hasta ahora todas las sociedades han contado con esperpentos y bufones pero los utilizaban para reírse de ellos, no para adorarlos. Que “las dos entrevistas más buscadas del planeta” sean la de un terrorista y la de un engendro da mucho que pensar. Me pregunto qué diría el viejo Plinio si llegara a levantar la testa.

  Añade tu comentario
 
Comentario
Nombre   E-mail (opcional)*
 
 
  Comentarios
Luis Alberto - 20/01/2008
Es la táctica octopus:
Rodeando con un tentáculo a la víctima, se la invita a girar y se la hipnotiza como en un espectáculo de marionetas. Todo irá de maravilla siempre que a estos hábiles titíriteros no les falte carnaza, o que el abducido recobre la consciencia y se gire.
Frecuentemente sucede un curioso fenómeno, en el que aunque la mente despierta prefiere ese estado onírico a la cruda realidad. Es el instinto
de supervivencia, que juzga:
"Si lucho, casi seguro palmo, sino puedo sobrevivir y seguir disfrutando de éste maravilloso espectáculo por cable, así que me haré el longuis y voy a por palomitas que la sesión es continua".
Pero no es tan terrible como parece,pues si tienes largos y sutiles tentáculos
serás miembro de honor del comite de titirelandia, sino si te gusta la función puedes
aplaudir y sino se te permite hasta santiguarte.
Bueno, sus dejo que me gusta el tenis y necesito palomitas, ..por akí... palomitas por allá...tralala...
Propicios días.
susana - 18/10/2007
Tal vez el problema sea precisamente que nos va demasiado bien. Si tuviéramos que preocuparnos de comer todos los días, no estaríamos por ahí adorando ídolos dorados. En el fondo, la chica me da lástima porque nunca sabrá lo que es realmente importante en la vida.
salvador moreno valencia - 16/10/2007
Estim@ amig@:

Soy Salvador Moreno Valencia, escritor y pintor, y quiero invitarte personalmente a través de este mail a la inauguración de mi web y blog oficiales que tendrá lugar en la red el próximo viernes a las 20h.

Decirte que para mí será un placer ser visitado por ti y espero que en lo sucesivo puedas encontrar en estos sitios un lugar donde disfrutar compartiendo ideas y lecturas.

Un proyecto que nace en este otoño, la web: www.alvaeno.com espacio para colgar tus obras si eres pintor, escultor o realizas alguna actividad relacionada con las artes plásticas, además de encontrar en ella toda la información sobre mi vida profesional, así como personal; también nace la Fundación Alvaeno, que prentende, con la ayuda de tod@s, fomentar el amor por la Literatura y las Artes ayudando con ello, si es posible, a todos los que lo necesiten. En el blog: http://letras.alvaeno.com podrás encontrar: Noticias relacionadas con la Cultura, relatos escritos por mí y por otros escritores que deseen publicar en él, críticas literarias, sugerencias de lectura, autores nuevos y clásicos, en fin, un lugar donde poder pasar unos minutos agradables tomando un café virtual.

Sin otro particular te envío un fuerte abrazo.

Ate.

salvador moreno valencia
Cinzia Procopio - 16/10/2007
Este artículo, en su totalidad, me llega muy profundo en el día de hoy. El mundo está loco y más loco (con todos los bemoles expuestos por Carmen y que comparto) pero desde mi país, Venezuela, las cosas las veo aún más locas. Diría más bien bizarras y si no es así entonces no he entendido lo real maravilloso de este socialismo del siglo XXI o la opulencia de muchos que no tienen ni idea de cómo se gana un duro por la vía del medio (como la mayoría, vamos). El mundo en sí está viviendo mejores épocas que hasta hace muy pocos años, históricamente hablando, menos aquí; donde retrocedemos día a día a una velocidad mayor que la de cualquier metro-tren o airbus. Ojalá que esta sociedad no siga contando con estos bufones (en este caso una dupleta insuperable -Chávez-Castro) y podamos mantener por lo menos el principio fundamental de todo ser humano, desde mi punto de vista: La dignidad. Saludos y nos vemos en el próximo artículo.
Anna - 15/10/2007
Si, el mundo no está muy bien que digamos. Adoramos lo que no se puede adorar si uno está bien de la cabeza, nos dejamos llevar, imitamos, nos ponemos nerviosos, y las noticias que nos inundan, algunas, son tan ridículas! Y, personalmente, estoy harta de los iconos de cada época.
Alberto José - 15/10/2007
Creo modestamente que al igual que el gobierno, cada pueblo tiene los íconos que se merece...
Hasta pronto.
Recibe las novedades de CarmenPosadas.net
Recomienda esta web a un amigo
Añade esta web a tus favoritos